Berlín, 14 jul (EFE).- El crecimiento del empleo en Alemania desde 2024 se ve impulsado exclusivamente por los trabajadores extranjeros procedentes de terceros países, mientras que la evolución de la ocupación entre los ciudadanos alemanes se debilita cada vez más como consecuencia del envejecimiento demográfico, según datos publicados este martes por la Agencia Federal de Empleo (BA).
Así, en junio pasado, el número de empleados extranjeros procedentes de terceros países aumentó en 294.000 respecto al año anterior.
Al mismo tiempo, la cifra de trabajadores originarios de Estados miembros del Espacio Económico Europeo (EEE) y de Suiza cayó en 282.000 y la de empleados con nacionalidad alemana, en 29.000.
En junio de 2024, el empleo entre los nacionales de terceros países creció en 286.000 respecto al año anterior, mientras que entre los ciudadanos del EEE y Suiza y entre los alemanes, retrocedió en 172.000 y 13.000, respectivamente.
"La demografía está transformando el mercado laboral. El número de trabajadores alemanes y de la UE ya está disminuyendo. Son sobre todo los trabajadores procedentes de terceros países los que estabilizan la demanda de mano de obra de las empresas. Necesitamos la migración laboral para que el mercado laboral alemán siga funcionando", subraya Vanessa Ahuja, directora de Prestaciones y Asuntos Internacionales de la BA.
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Entre 2014 y 2024, el número de personas en edad de trabajar con ciudadanía alemana se contrajo en unos 3,9 millones, frente a un aumento en unos 3,4 millones en la población con nacionalidad extranjera, por lo que, sin la inmigración, el potencial de la población activa en Alemania ya se habría reducido considerablemente, destaca el comunicado.
Esta evolución también se ve reflejada en el empleo, ya que entre junio de 2014 y junio de 2025 el aumento de la ocupación se debió principalmente a los trabajadores extranjeros.
Así, en este periodo de tiempo, el 43 % del crecimiento del empleo correspondió a ciudadanos de terceros países, de los que aproximadamente un tercio procedían de los principales ocho países de origen de los solicitantes de asilo; otro 26 %, a trabajadores de Estados miembros del EEE y de Suiza; y sólo alrededor de un tercio, a trabajadores alemanes.
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"Esta evolución se debe también a una integración exitosa en el mercado laboral. Los refugiados han contribuido de manera decisiva al crecimiento del empleo. El número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social procedentes de los principales países de origen de los refugiados se ha más que duplicado en los últimos cinco años", destacó Daniel Terzenbach, director regional de la BA.
La inmigración contribuye, además, a cubrir la demanda de mano de obra en muchas profesiones, en particular en puestos auxiliares y especializados.
Así, la proporción de empelados extranjeros entre los trabajadores de profesiones con escasez de mano de obra se ha duplicado desde 2014, del 7 % a alrededor del 14 %. EFE