La inflación internanual en EEUU bajó en junio siete décimas hasta el 3,5 % por la caída de los precios de la energía

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Washington, 14 jul (EFE).- El Índice de Precios de Consumo (IPC) de EE.UU. bajó siete décimas hasta el 3,5 % en junio tras la caída en los precios de la energía, por debajo del 3,7 % pronosticado de los analistas, que ya preveían una moderación del repunte inflacionario impulsado por el alza del combustible debido a la guerra con Irán.

La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de energía y los alimentos, bajó al 2,6 %, tres décimas menos que en mayo, informó este martes el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).

En términos mensuales, la inflación decreció un 0,4 % en el sexto mes de 2026, después del incremento del 0,5 % anterior, en la mayor caída registrada desde abril de 2020, cuando este índice bajó ocho décimas.

Por otro lado, el dato subyacente intermensual se mantuvo estable tras el 0,2 % anterior.

El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, recordó en X que el presidente, Donald Trump, "afirmó reiteradamente que, a medida que se normalizara el tráfico en el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo - y, por ende, la inflación general- se desplomarían drásticamente".

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"El informe del IPC de junio, que superó todas las expectativas, demuestra que el presidente Trump tenía razón", escribió Desai, sin referirse a la reciente escalada en la guerra iniciada el 28 de febrero por EE.UU. e Israel contra Irán, que ha vuelto a declarar "cerrado" el tráfico por el estrecho de Ormuz como represalia.

El índice de energía cayó un 5,7 % en junio, en coincidencia con la entrada en vigor de un alto el fuego y la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán con garantías para restablecer el tránsito por la vía clave de crudo.

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Esta moderación fue la que más contribuyó a la disminución del índice general, compensando con creces los aumentos en otros índices, como los de vivienda y alimentos, según el BLS.

La caída de junio tuvo lugar después de subidas en mayo (3,9 %), abril (3,8 %) y marzo (10,9 %), que golpearon el bolsillo de los estadounidenses, en vilo ahora por la posible alza en los precios del combustible tras la reciente ruptura de la tregua y la disputa por el control del paso marítimo.

El índice de alimentos aumentó un 0,2 %, al igual que los índices de alimentos para consumo en el hogar y alimentos fuera del hogar.

En términos interanuales, el componente de energía subió un 15,7 %, mientras que el de alimentos aumentó un 3 %.

La recreación, el mobiliario y operaciones del hogar y el cuidado personal estuvieron entre los índices que crecieron en junio.

Entre los que disminuyeron se incluyen los seguros de vehículos de motor, las comunicaciones, la ropa, la atención médica y los automóviles y camiones usados.

La inflación, junto a los datos de desempleo y el producto interior bruto (PIB), es clave para evaluar la salud de la economía y sirven a la Reserva Federal para tomar decisiones en materia de política monetaria.

La publicación de este nuevo informe coincide con el testimonio del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el Congreso, su primera aparición ante legisladores desde que asumiera el cargo.

Washington, 14 jul (EFE).- El presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, subrayó este martes ante el Congreso estadounidense que el banco central no está dispuesto a aceptar "una inflación persistentemente elevada" y prometió trabajar para estabilizar precios tras lo que volvió a calificar como un último lustro en el que la entidad fracasó en su misión.

En su primera comparecencia ante legisladores desde que asumió el cargo, Warsh se personó ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara Baja del Congreso para presentar el informe semestral sobre política monetaria de la Fed, donde insistió en que la entidad es consciente de que "la alta inflación ha sido una carga excesiva para los hogares y las empresas estadounidenses".

"Los miembros de nuestro Comité (el Comité Federal de Mercado Abierto o FOMC) no tienen ninguna tolerancia con una inflación persistentemente elevada. Y compartimos un compromiso firme de restaurar la estabilidad de precios", dijo el economista en la sesión, donde se espera que sea interrogado sobre las garantías de independencia de la entidad.

Según el máximo responsable de la Fed, la inflación fue el foco absoluto de la reunión del FOMC en junio pasado, cuando el órgano mantuvo los tipos de interés en la horquilla del 3,5 % y el 3,75 %, un movimiento contrario a las exigencias del presidente, Donald Trump, que ha presionado al banco central y a su expresidente, Jerome Powell, por una bajada agresiva de las tasas.

"Si acertamos con la política, y lo haremos, el auge de la inflación de los últimos cinco años quedará atrás", advirtió.

Warsh agregó que la primera economía del mundo "se expande a un ritmo sólido y muestra resiliencia frente a los acontecimientos recientes", en medio de la guerra entre EEUU e Irán, que ha resultado en la interrupción del tráfico por el estrecho de Ormuz, disparado los precios del crudo y rompiendo cadenas de suministro.

De acuerdo con datos oficiales publicados este martes, la inflación interanual en EEUU bajó siete décimas hasta el 3,5 % en junio, después de alcanzar en mayo el mayor nivel en tres años (4,2 %). La caída -al igual que los aumentos en los tres meses pasados- se debió a los vaivenes en el índice de energía por el conflicto con Irán.

Warsh también reconoció que no saben aún "en qué medida se beneficiará la economía del despliegue de la IA", sin embargo, vaticinó que parece "inevitable" que lo que hoy se denomina "inversión en IA" pronto se llamará "simplemente 'inversión'".

"Las nuevas oportunidades para la economía plantean nuevos retos para los responsables de política. En la Fed estamos siguiendo de cerca las implicaciones para la inflación y el mercado laboral", aseguró, mientras afirmó que el empleo en EEUU "parece estable" por el momento.

El presidente de la Fed, que asumió el cargo en mayo tras ser nominado por Trump, también habló sobre la puesta en marcha de cinco grupos de trabajo independientes, que han recibido el encargo "de formular preguntas difíciles, examinar las prácticas actuales, considerar alternativas" y llevar propuestas a los economistas que formulan la política monetaria.

Estos grupos se centraran en la forma y función de las comunicaciones de la Fed, en productividad y empleo y el impacto de la IA en ambas, en los factores que influyen en la inflación, en el balance de la entidad y su cartera de activos y en la evaluación de nuevas fuentes de datos.

Se espera que Warsh comparezca ante la Comisión de Servicios Financieros del Senado mañana miércoles.