La comunidad bosniaca conmemora el 31º aniversario de la matanza de Srbrenica como un aviso al mundo entero

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Bosnia y Herzegovina conmemora este sábado el 31º aniversario de la matanza de Srebrenica, la más sangrienta en suelo europeo desde la II Guerra Mundial: la ejecución sumaria en el año 1995 de más de 8.300 civiles musulmanes bosnios o bosniacos a manos de las fuerzas de la llamada República Srpska, la entidad serbia dentro de Bosnia, emergida a partir de la compleja realidad de las Guerras de Yugoslavia.

"Srebrenica no es solo una herida para Bosnia y Herzegovina, sino una advertencia universal para la Humanidad", ha proclamado este sábado Denis Becirovic, el miembro bosniaco de la triple Presidencia del país, que comparte con la serbobosnia Zeljka Cvijanovic y con el bosniocroata Zeljko Komsic.

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En su discurso, Becirovic ha recordado que lo ocurrido en Srebrenica fue un "genocidio planificado de forma consciente y meticulosa y ejecutado con brutalidad, perpetrado por el Ejército y la Policía de la República Srpska, siguiendo órdenes de la dirección política de entonces".

Familiares de las víctimas y supervivientes de la masacre han acudido por miles, como todos los años, al Centro Memorial de Potocari para conmemorar la tragedia. Durante el día, los restos de diez bosnios identificados recientemente serán enterrados en el lugar, antes de la celebración de la tradicional "Marcha por la Paz".

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El Tribunal de La Haya para Crímenes de Guerra en la Antigua Yugoslavia y los tribunales de Bosnia y Herzegovina, Serbia y Croacia han condenado hasta la fecha a 47 personas a más de 700 años de prisión por crímenes cometidos en julio de 1995, pero decenas de implicados han escapado impunes mientras las autoridades serbias, por su parte, siguen manteniendo su negativa a reconocer la masacre de Srebrenica como un genocidio.

Los dos máximos responsables de la matanza, el líder político de los serbobosnios Radovan Karadzic y el ejecutor directo de la operación, el comandante Ratko Mladic, fueron condenados a cadena perpetua.

"Si no preservamos la verdad sobre nuestro pasado, no tendremos ni presente ni futuro", ha proseguido el presidente bosniaco antes de reivindicar a Srebrenica como "un símbolo mundial de la lucha por la verdad y la dignidad humana" que necesita ser preservado activamente.

"La verdad sobre Srebrenica jamás será olvidada. La verdad es tan fuerte como la conservemos. Solo habrá justicia si luchamos por ella. Quienes niegan el genocidio deben saber que ninguna fuerza terrenal nos impedirá buscar justicia. Jamás nos rendiremos", ha concluido.

EL PRESIDENTE DE SERBIA EXPRESA SU RESPETO Y SOLIDARIDAD

El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, ha dedicado unos minutos a hablar de este aniversario durante una visita a las infraestructuras del centro de su país, donde ha insistido una vez más que las víctimas de Srebrenica le merecen el máximo respeto.

"Nosotros, a diferencia de otros, mostramos respeto y siempre nos solidarizamos profundamente con las víctimas. Esa es nuestra obligación, porque al hacerlo demostramos que somos humanos, y que los demás hagan su trabajo", ha declarado Vucic.

El presidente serbio, no obstante, ha querido aprovechar una vez más para criticar a las autoridades bosnias por su pasividad, ha denunciado, para investigar el ataque del que fue víctima durante su visita a Potocari en 2015, durante el 20º aniversario de la masacre, en lo que la comunidad bosniaca entendió como una provocación inimaginable.

El entonces primer ministro serbio tuvo que escapar de una ola de botellazos y pedradas en lo que lleva describiendo desde entonces como un intento de asesinato.

"Nunca les interesó nada. Porque está permitido atacar y asesinar al primer ministro o al presidente de Serbia. Todo lo que está permitido contra los serbios no está permitido contra nadie más. Eso es un linchamiento permisible", ha denunciado Vucic en comentarios recogidos por la radiotelevisión estatal serbia RTS.