Gobierno yemení y hutíes se acusan de retrasar el mayor canje de prisioneros del conflicto

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Saná, 11 jul (EFE).- El Gobierno yemení reconocido internacionalmente y los rebeldes chiíes hutíes se han acusado mutuamente de retrasar el canje de más de 1.700 prisioneros y detenidos previsto para este sábado, el mayor del conflicto entre ambas partes, pese a tener completados todos los preparativos logísticos.

El jefe del equipo negociador gubernamental para los asuntos de prisioneros y detenidos, Hadi Hei, dijo que el Gobierno fue informado ayer, viernes, por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y por la oficina del Enviado Especial de la ONU para el Yemen de que los hutíes se negaban a llevar a cabo el intercambio, según lo previsto y habían solicitado un aplazamiento indefinido, según la agencia estatal yemení, Saba.

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"El equipo del Gobierno había completado todos los procedimientos necesarios para ejecutar el intercambio, pese a los obstáculos impuestos por las milicias hutíes para frustrar el acuerdo", afirmó, y responsabilizó a los hutíes del fracaso del intercambio previsto.

Heij también acusó a los rebeldes de "seguir explotando la cuestión humanitaria de los detenidos y secuestrados para ejercer chantaje político, militar y económico", y sostuvo que esta decisión demuestra el desprecio del grupo por el sufrimiento de los yemeníes.

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Por su parte, el jefe del comité hutí para los asuntos de prisioneros, Abdul Qader al Murtada, indicó que el grupo había cumplido todas sus obligaciones y estaba preparado para llevar a cabo el intercambio conforme al calendario acordado, pero acusó a la parte gubernamental de no cumplir sus compromisos.

En un comunicado, aseguró que los hutíes habían informado tanto a las Naciones Unidas como al CICR de que estaban dispuestos a proceder de inmediato una vez que la otra parte cumpliera el acuerdo.

Al Murtada también acusó al Gobierno de negarse a incluir a los detenidos que aún mantiene bajo custodia, lo que, según dijo, impidió que el intercambio pudiera realizarse en la fecha prevista.

Asimismo, sostuvo que el Gobierno intentaba eludir varias disposiciones clave acordadas previamente como requisitos para completar el canje, e insistió en que el cumplimiento de esos puntos era una parte esencial del acuerdo, sin dar más detalles.

Reiteró que los hutíes seguían comprometidos con la ejecución del intercambio tan pronto como la otra parte cumpliera todas las obligaciones pactadas y atribuyó al Gobierno internacionalmente reconocido toda la responsabilidad por cualquier nuevo retraso o eventual fracaso del acuerdo.

Una fuente cercana a los comités del intercambio de prisioneros dijo a EFE que la operación iba a desarrollarse durante tres días, del 11 al 13 de julio, mediante vuelos humanitarios organizados por el CICR.

El calendario previsto contemplaba vuelos entre Adén y Saná el primer día; conexiones entre Saná, Arabia Saudí y Marib el segundo; y vuelos entre Saná y la costa occidental del Yemen, incluidas Moja (Mokha) y Taiz, el tercer día.

El intercambio formaba parte de un acuerdo facilitado por la ONU alcanzado a principios de este año, en virtud del cual el Gobierno y los hutíes acordaron liberar a más de 1.700 prisioneros y detenidos relacionados con el conflicto.

Los intercambios de prisioneros han sido uno de los escasos ámbitos de cooperación entre las partes enfrentadas en el Yemen durante más de una década de conflicto, aunque su aplicación se ha visto repetidamente retrasada por disputas sobre las listas de detenidos y desacuerdos políticos.

El mayor intercambio de los últimos años tuvo lugar en 2023, cuando cerca de 900 prisioneros fueron liberados durante varios días en una operación coordinada por el CICR.

El aplazamiento se produce pese al impulso reciente de las negociaciones sobre prisioneros, que incluyó esta semana la entrega a su familia de los restos del destacado político yemení Muhammad Qahtan como parte de los preparativos para el intercambio más amplio. EFE