Repetir el cribado auditivo neonatal antes del alta hospitalaria mejora la detección de la hipoacusia

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Repetir la prueba de cribado auditivo en aquellos recién nacidos que no superan la primera evaluación antes de abandonar el hospital mejora significativamente la eficacia de los programas de detección precoz de la hipoacusia congénita, reduce derivaciones innecesarias y evita situaciones de incertidumbre y preocupación para miles de familias, según un estudio realizado por investigadores españoles.

El estudio ha contado con la participación de del Hospital Universitario Francesc de Borja (Gandia); el departamento de Reumatología de Hospital Universitario La Ribera (Alzira) y el departamento de Reumatología del Hospital Universitario La Fe, todo en Valencia, y la Division of Rheumatology, del Department of Medicine Solna en el Karolinska Institutet and Karolinska University Hospital, Estocolmo (Suecia).

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La investigación, publicada recientemente en 'Acta Otorrinolaringológica Española', la revista científica de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), analiza los resultados obtenidos en 2.667 recién nacidos sin factores de riesgo de hipoacusia sometidos a programas de cribado auditivo neonatal mediante otoemisiones acústica. El objetivo fue evaluar la utilidad de repetir la prueba durante el ingreso hospitalario en aquellos bebés que inicialmente no la superaban.

Los resultados muestran que casi tres de cada diez recién nacidos presentaron inicialmente un resultado alterado en la primera evaluación. Sin embargo, tras repetir la prueba unas horas más tarde y antes del alta hospitalaria, más de nueve de cada diez obtuvieron un resultado normal, reduciendo de forma muy significativa el número de falsos positivos y permitiendo que más del 95 por ciento de los bebés completaran satisfactoriamente el proceso de cribado antes de regresar a casa.

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¿QUÉ ES LA HIPOACUSIA CONGÉNITA?

La hipoacusia congénita constituye una de las alteraciones sensoriales más frecuentes al nacimiento. Se estima que entre uno y tres recién nacidos por cada mil presentan una pérdida auditiva permanente, una condición que puede afectar al desarrollo del lenguaje, la comunicación y el aprendizaje si no se identifica y trata de manera precoz.

Por este motivo, los programas de cribado auditivo neonatal universal se han consolidado en las últimas décadas como una de las estrategias más eficaces para detectar precozmente los casos que requieren intervención especializada. Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo la aparición de falsos positivos durante las primeras horas de vida.

Los autores explican que gran parte de los recién nacidos que no superan el primer cribado auditivo no presentan realmente una pérdida auditiva. Factores transitorios propios de las primeras horas tras el nacimiento, como la presencia de líquido amniótico o restos de vernix (sustancia blanca, cremosa y grasa que cubre la piel del feto y del recién nacido) en el conducto auditivo, pueden interferir temporalmente en la prueba y generar resultados alterados.

Cuando esto ocurre, las familias suelen abandonar el hospital con la necesidad de repetir el estudio días o semanas después, una situación que con frecuencia genera preocupación e incertidumbre. Sin embargo, afirman que la repetición de la prueba antes del alta permite resolver la mayoría de los casos evitando derivaciones innecesarias.