Mikel Merino: "Zubimendi está listo, ya lo estuvo en la Eurocopa y dio una 'masterclass' en la final"

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El centrocampista de la selección española Mikel Merino tiene claro que aunque todos los internacionales que están en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá son "gente muy buena y competitivos", pero que también saben que no tienen que estar "poniendo malas caras" si no juegan, y que uno de los que todavía no ha participado, Martín Zubimendi, está "sereno y listo" para entrar, recordando que "ya lo estuvo en la Eurocopa y dio una 'masterclass' en la final".

"A ver, cien por cien, todos somos competitivos y si estamos en la élite es porque somos gente que sabe que es muy buena, que sabe que puede aportar en cualquier momento y que nos ponemos titulares todos en nuestra propia cabeza. Si vas a venir aquí y porque te pongan suplente vas a estar poniendo malas caras no es tu plantilla y no es tu selección", señaló Merino en una entrevista con 'El Partidazo de COPE' con Juanma Castaño.

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Y esa buena salud en el vestuario es la que hace que se diga que "es ejemplar". "Porque es muy difícil estar aquí, ser suplente o que te toquen unos minutos y dar la cara y hacerlo también como lo hace la gente que sale", advirtió.

Uno de los que no ha tenido todavía la oportunidad de participar es su compañero de equipo Martín Zubimendi. "Hay pocos consejos que darle porque es alguien que es muy tranquilo, muy sereno, que conoce muy bien la situación del fútbol y que entiende su contexto", remarcó el centrocampista del Arsenal FC.

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"Pero está preparado y listo, ya lo estuvo en la Eurocopa y cuando salió dio una 'masterclass' en aquella final que nos dio el campeonato. Estoy seguro de que cuando le toque, porque seguramente le tocará, estará listo", dejó claro el internacional.

Sobre su gol de la victoria ante Portugal, admitió que Ferran Torres le dejó "tan bien" el balón con su pase que le dio "tiempo a pensar bastante". "Luego lo ves en directo y ves la acción y dices 'ostras, qué rápido pasa todo, ¿no?'. Sí que pienso mil cosas, es la última que tenemos y por suerte entró", confesó.

Lo que no tuvo fue miedo de fallar una ocasión tan clara y decisiva. "No, porque estás mentalizado de que vas a generar un impacto. Yo desde antes de salir ya estoy pensando que cuando me toque voy a hacerlo bien, que voy a ayudar al equipo. Entonces estoy convencido de que cuando me toque va a ir para adentro", subrayó Merino.

Cuando marcó, sintió "un alivio terrible, alegría". "Pensé que otra vez estaba aquí y qué felicidad después de todo este tiempo tan duro que he pasado. Me acuerdo de mi familia y de los míos", rememoró el futbolista 'gunner'.

Este no está preocupado porque el joven Lamine Yamal sólo haya marcado un gol hasta el momento porque puede que marque el que "más va a importar". "Preguntad a Iniesta a ver si le hubiera importado meter cinco más o ese que es el que en verdad cuenta", puntualizó tras el gol del manchego que dio el título mundial en 2010.

"Lamine está muy tranquilo y nosotros también estamos muy tranquilos porque sabemos que es un talento excepcional y que va a aparecer cuando más le necesitemos. Si se echa siestas antes de los partidos, cómo no va a estar tranquilo. No sé si es ritual o no, pero vive el fútbol con una tranquilidad increíble y nosotros queremos que siga teniendo ese desparpajo y esa tranquilidad de niño", añadió del jugador de 18 años.

El centrocampista no se olvida de su relación con el seleccionado Luis de la Fuente, que "va más allá de la confianza". "Las llamadas que me hacía (cuando estaba lesionado) no eran para decirme 'date prisa en volver que quiero que estés con nosotros'. También, pero era para ver cómo estaba yo y mujer, cómo iba su embarazo, y cómo estaban mis padres. No sabía que venía hasta que hablé con él y parecía que todo iba en orden y estaba bien", relató.

"Hombre, yo, personalmente, si yo soy el entrenador y soy el jugador, me pongo", replicó el navarro preguntado sobre si se pondría de titular ante Bélgica. "Desde luego estaré preparado para todo lo que diga el míster", aclaró, recalcando que el once del viernes "depende mucho del contexto del rival, de cómo interprete el fútbol". "Yo todavía no soy entrenador, no sé si lo seré al final, pero creo que es una labor muy muy difícil. El equipo lo ha estado haciendo muy bien", sentenció, al tiempo que calificó de "duro" al combinado belga.