ONG denuncian que el plan de la UE para el sector químico está dominado por la industria

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Bruselas, 6 jul (EFE).- Organizaciones europeas de defensa de la transparencia y del medioambiente denunciaron este lunes que la Alianza de Químicos Críticos, creada por la Comisión Europea para identificar los que son fundamentales y facilitarles apoyo, está dominada por los intereses de la industria y apenas cuenta con representación de ONG y sociedad civil.

En un informe conjunto, Corporate Europe Observatory y European Environmental Bureau subrayan que los trabajos están dejando de lado la cuestión de la "detoxificación" y la reducción del uso de combustibles fósiles por parte de esta industria y reclaman que cualquier financiación pública a la misma esté sujeta a condiciones estrictas, como que no apoyen la producción de químicos perjudiciales.

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"La Alianza de Químicos Críticos está moviéndose a gran velocidad, con muy poco escrutinio público y ha sido capturada por los intereses corporativos", afirman en el documento sobre una iniciativa que se puso en marcha a principios de este año dentro del plan de Bruselas para apoyar a un sector que considera estratégico.

Su trabajo se centra en identificar las moléculas "críticas para la economía europea" y en evaluar cuáles podrían beneficiarse de una mayor vigilancia comercial y apoyo.

Las ONG critican que este trabajo está siendo liderado por las grandes empresas del sector, que junto a las patronales son mayoría en el comité de dirección y en los grupos de trabajo de la Alianza, mientras que las firmas más pequeñas e innovadoras apenas tienen voz y las ONG "han sido marginalizadas" en este proceso.

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Entre los miembros hay 124 compañías, 86 asociaciones comerciales, 20 autoridades públicas regionales y 20 nacionales, 13 organizaciones de la sociedad civil, 9 universidades y 6 sindicatos, enumeran.

Gigantes como BASF, Evonik, INEOS, Syensqo, TotalEnergies y Repsol son actores clave del proceso que, según el informe, está liderado en particular por CEFIC, la patronal europea de la industria química.

"La Comisión de von der Leyen está llevando a cabo un programa de 'competitividad' y 'desregulación' que carece de una base empírica suficiente y de las consultas necesarias, y que da prioridad a las exigencias a corto plazo de los grupos de presión empresariales por encima de las necesidades de las personas, el medioambiente y el futuro", apuntan.

Más allá de la representación, Corporate Europe Observatory y European Environmental Bureau ven "profundamente problemática" la dirección política del proyecto y cuestionan la premisa de que la industria esté atravesando dificultades por causas ajenas a sí misma.

En este contexto, instan a reorientar el debate y redefinir lo que es "crítico" en función de si es "esencial" para el interés público, un concepto que "determina que los químicos más perjudiciales solo deberían estar permitidos si su uso es necesario por razones de salud, seguridad o para el funcionamiento de la sociedad y si no hay alternativas aceptables desde el punto de vista del medioambiente y la salud".

Entre las moléculas que se están evaluando, advierten, hay algunas "altamente problemáticas" por su potencial impacto sobre la salud y el medioambiente, como el benceno, el cloro, el ácido fluorhídrico o el PVC, entre otras.

Las organizaciones lamentan además que la Alianza no esté abordando la "detoxificación" de la industria, que se planteen "falsas soluciones" para la descarbonización del sector -responsable del 5 % de las emisiones contaminantes de la UE- en lugar de promover un menor consumo de hidrocarburos, así como que no se inste a reducir la producción de petroquímicos.

Y reclaman revertir el curso y condicionar cualquier financiación pública a la industria a que luche contra la "crisis climática y de contaminación", por ejemplo negando apoyo a la producción de químicos perjudiciales o vinculando a las ayudas a invertir una parte de los beneficios o restringir la distribución de los mismos a los accionistas, entre otras.

Tres cuartos de los 322.000 millones de euros en beneficios generados por la industria química entre 2010 y 2023 se distribuyeron a sus accionistas, según un estudio de Friends of Europe citado en el informe. EFE