Bruselas, 3 jul (EFE).- Los aliados europeos y Canadá llegan a la cumbre de la Alianza Atlántica en Ankara con la tranquilidad de haber aumentado su gasto militar pese a las persistentes críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, y asumiendo que Europa debe tomar más responsabilidad para su defensa en lo que se ha denominado la 'OTAN 3.0'.
El incremento de los presupuestos militares de los aliados será uno de los puntos principales de la cumbre de líderes de la Alianza que se celebrará los próximos martes y miércoles en la capital de Turquía, junto al impulso a la industria de defensa y el apoyo a Ucrania.
PUBLICIDAD
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, avanzó la semana pasada durante una visita a Washington que los aliados presentarán en Ankara "planes concretos para aumentar la inversión" a fin de cumplir con el nuevo objetivo de gasto consensuado el año pasado en la cumbre de La Haya: el 5 % del PIB se dedicará a defensa en 2035.
Los aliados acordaron presentar planes anuales que muestren una trayectoria creíble y gradual para alcanzar esos objetivos.
España, que suscribió la declaración de La Haya con la meta del 5 %, pactó no obstante con Rutte que le bastará invertir un 2,1 % de su PIB en esos diez años para cubrir las capacidades asignadas para la defensa de la Alianza.
PUBLICIDAD
El secretario general ha destacado que países como Estonia, Letonia, Lituania y Polonia ya están invirtiendo más de lo acordado, mientras que Alemania va en camino de duplicar su gasto en defensa para 2029, lo que supondría más de 150.000 millones de euros al año.
Según datos de la Alianza, de 2016 a 2026 los aliados europeos y Canadá han gastado 1,2 billones de dólares (1,05 billones de euros) adicionales en defensa, y solo en 2025 incrementaron su inversión en casi un 20 %, lo que equivale a 139.000 millones de dólares (121.650 millones de euros) adicionales invertidos en un año y apunta a que van camino de equiparar su gasto militar al de Estados Unidos.
PUBLICIDAD
En cualquier caso, pese al enorme esfuerzo por apaciguar a Trump y sus críticas a los aliados, que, en su opinión, no han invertido lo suficiente en seguridad y se han aprovechado de EE.UU., el mandatario estadounidense mantiene la presión sobre, entre otros países, España.
Tras recibir la semana pasada a Rutte en la Casa Blanca, Trump declaró ante la prensa que seguía sintiéndose decepcionado por los aliados que no ofrecieron apoyo militar en su ofensiva contra Irán e insistió en que deben pagar las contribuciones prometidas.
PUBLICIDAD
Afirmó incluso que asistirá a la cumbre de Ankara tras convencerlo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, pero que no lo haría por otros mandatarios aliados.
Durante su visita, Rutte se esforzó por mostrar a Trump, hasta con gráficos en pizarras que llevó al Despacho Oval, el acelerón de inversión de los demás países de la OTAN y que la industria de defensa europea genera más de 83.000 puestos de trabajo en EE.UU.
PUBLICIDAD
El miércoles, el embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew G. Whitaker, afirmó que su país dará ventaja en compras y licitaciones en el ámbito de la defensa a los aliados que más firmemente demuestren un plan para cumplir el objetivo de invertir el 5 % de su PIB en gasto militar.
La cumbre de Ankara también servirá para dar "un nuevo impulso", según el político neerlandés, al concepto de la 'OTAN 3.0', que ha definido como una Alianza "menos dependiente de Estados Unidos" pero en la que ese país sigue "firmemente arraigado".
PUBLICIDAD
El término lo utilizó por primera vez en la sede de la Alianza el subsecretario de Guerra de EE.UU., Elbridge Colby, durante una reunión de ministros aliados de Defensa en febrero, en la que pidió que la OTAN esté fundamentada en la cooperación y no en una relación de dependencia, con Europa liderando la defensa convencional y adquiriendo más responsabilidad en la protección de su territorio.
Se espera que los aliados muestren su compromiso con esa nueva vía tras asimilar que Estados Unidos, en aplicación de su nueva estrategia de defensa y seguridad nacional, va a ir pivotando su interés de Europa a otros horizontes, como el Pacífico.
PUBLICIDAD
Tras los anuncios de Washington de que retirará unos 3.000 soldados de Alemania y ha cancelado el despliegue allí de sus misiles de crucero Tomahawk, o de que dejará de poner a disposición de la Alianza activos militares críticos en caso de ataque, los europeos se han activado para reforzar su defensa convencional y cubrir los huecos que va a dejar Estados Unidos. EFE
Últimas Noticias
Xi designa a dos nuevos generales del Ejército chino en plena campaña anticorrupción
Dinamarca aborda con China desequilibrios comerciales en gira de Wang por países nórdicos
Identificada la sospechosa del ataque con explosivos contra un oligarca ucraniano y su familia en Mónaco
La ONU alerta del riesgo de una nueva ola de atrocidades en la ciudad sudanesa de Al Obeid
Mitsotakis pide una condena "absoluta" de los ataques "terroristas" bajo el "halo de la lucha social"
