Las reliquias del 'Maracanazo' y el mito de Maradona desafían el 'glamur' de Miami Beach

Guardar
Google icon

Miami (EE.UU.), 30 jun (EFE).- Con reliquias como las botas usadas por Uruguay en la final del Mundial de 1930, el balón del 'Maracanazo' o la camiseta de Maradona en 1986, la Conmebol desafía el 'glamur' de Miami Beach con una exposición que reivindica los diez títulos de las selecciones sudamericanas.

La muestra temporal, que comenzó en Rusia 2018, continuó en Catar 2022 y abrió el pasado 14 de junio en Miami Beach, exporta un pedacito del fútbol sudamericano a Estados Unidos a través de estos tesoros, pero también mediante la presencia diaria de antiguas leyendas como Jorge Burruchaga, Roque Santa Cruz o Dunga.

PUBLICIDAD

"Estamos trayendo a Miami parte del Museo Conmebol de Paraguay para exhibir piezas únicas (de los mundiales) en los que como sudamericanos fuimos campeones", dijo a EFE uno de los administradores de la exhibición, Marcelo Vouga.

Ubicada en pleno corazón de Miami Beach, donde el bullicio habitual de la playa ha sido devorado por el eco de los televisores y el rugido de los partidos del Mundial, la muestra ofrece a sus visitantes un recorrido por cada uno de los campeonatos en los que se impuso una selección de Conmebol.

PUBLICIDAD

Unos botines usados por el uruguayo José Leandro Andrade y el balón de la primera final de la historia, en 1930, abren este itinerario, al que suceden recuerdos de los cinco mundiales levantados por Brasil (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002), los tres de Argentina (1978, 1986 y 2022) y los dos de Uruguay (1930 y 1950).

Entre ellos destacan el balón de la final del Mundial de 1950, conocida por el famoso 'Maracanazo' en el que Uruguay ganó a domicilio a Brasil, una réplica del trofeo Jules Rimet entregado a la 'Seleçao' en 1962 o una camiseta firmada por Maradona de 1986.

"Son piezas únicas, para que la gente pueda apreciar las camisetas originales, botines, o balones de las ediciones en que fuimos campeones del mundo", indicó Vouga.

Mientras respondía, detrás del portavoz destacaba el amarillo de una elástica brasileña firmada por Dunga que se remonta a 1994, año en que Estados Unidos acogió su primer Mundial. Junto a ella, otra vitrina contenía un balón del Mundial de 1978, jugado en Argentina y ganado por la 'Albiceleste'.

Todos ellos forman parte del museo permanente que la Conmebol tiene en Asunción, sede del organismo que rige el fútbol sudamericano, y seguirán expuestos en Miami Beach hasta el 14 de julio.

La muestra quiere expandir el fútbol de Sudamérica en Estados Unidos, y Miami fue el lugar elegido por acoger a una importante diáspora latina, aclaró Vouga.

Además, dedica un espacio exclusivo para las esculturas de quienes el portavoz define como "las tres principales leyendas" del fútbol sudamericano: Pelé, Maradona y Messi.

La de Messi era sin duda la que atraía más atención de los visitantes, según pudo comprobar EFE, aunque la coincidencia de un partido de la selección de Arabia Saudí en Miami llenó el museo de aficionados con la camiseta de Cristiano Ronaldo en el Al-Nassr.

Para acercar su fútbol a Estados Unidos, Conmebol también acercó las réplicas de sus principales trofeos a Miami Beach, entre ellos la Copa América, la Copa Libertadores o la Copa Sudamericana.

Tampoco dejó de lado el fútbol femenino, que está en pleno crecimiento en la región, con otra reproducción de la Copa América femenina y una escultura de Marta, considerada como una de las mejores futbolistas de todos los tiempos y máxima goleadora histórica del Mundial.

De momento, la exposición dio suerte a la selección argentina en Catar 2022, y cinco equipos sudamericanos siguen con vida en esta edición del Mundial. Solo Uruguay, eliminado en la fase de grupos, se quedó sin opciones de obligar a Conmebol a ampliar su muestra para 2030.

Hugo Barcia