
MADRID (CHANCE)
Luitingo ha pasado de vivir una de las rupturas más mediáticas del año a reencontrarse con la calma. Tras su sonada separación de Jessica Bueno, el cantante andaluz ha optado por bajar el volumen al ruido y centrarse en lo que él considera su auténtico refugio: su familia, su música y su trabajo. Alejado de discusiones públicas y de alimentar la polémica, ahora prefiere proyectar una imagen de estabilidad y paso firme, dejando claro que la tormenta personal ya forma parte del pasado.
PUBLICIDAD
El artista reconoce que vuelve a estar en un buen momento sentimental y personal. "Ya, bueno, tú sabes que yo no me meto. Yo, mi familia, mi vida, mi música, mi trabajo y ya sabéis que muy bien, feliz, contento y luchando", asegura, reivindicando esa burbuja propia en la que se apoya para seguir avanzando. Luitingo insiste en que su prioridad es mantener su círculo íntimo protegido y seguir centrado en sus proyectos, sin entrar en guerras ni reproches.
Al echar la vista atrás y recordar su ruptura con Jessica Bueno, lo resume con una frase clara y cargada de sentido: "Sí, después de la tormenta siempre llega la calma, ¿no?". El cantante admite que el proceso no ha sido fácil, pero subraya qué le ha permitido salir adelante: "Y la verdad que bueno, al final uno con su personalidad, sus principios y una pedazo de familia como la que yo tengo, pues se sale para adelante". Con estas palabras, deja claro que se siente arropado y orgulloso de los suyos, y que ha encontrado la forma de recomponerse sin perder su esencia.
PUBLICIDAD
En cuanto a la presunta agresión relacionada con Beret, se desmarca por completo y deja ver que vive bastante ajeno al ruido informativo cuando se encierra en el estudio. "Cuando salgo del estudio es para meterme en la piscina. Que no he visto, no he visto, no he visto noticias, te lo juro, si no te lo comentaba, pero que no he visto noticias ninguna. Vamos, que me la acabas de decir tú", confiesa, sorprendido, dejando claro que no estaba al tanto de la polémica.