Militares colombianos prestan servicio en el paraciclismo, un deporte que salvó sus vidas

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Pablo R. Seco

Bogotá, 16 jun (EFE).- En 2020, cuando tenía 20 años, el militar colombiano Mauricio Alejandro Peña despertó en una camilla de hospital tras una larga cirugía, descubrió que había perdido el brazo derecho en un accidente y se preguntó: "¿Y ahora qué?". La respuesta la encontró en la bicicleta y en el deporte, que le salvaron la vida.

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Bajo un intenso sol en el velódromo Luis Carlos Galán Sarmiento de Bogotá, Peña fue uno de los 165 deportistas que participaron en el Campeonato Nacional de Paraciclismo de Colombia, que reunió a paratletas de 16 departamentos y que les abre la puerta para participar en los Juegos Paranacionales de 2027.

Desde muy pequeño, motivado por sus abuelos, Peña cultivó dos pasiones: el ciclismo y el servicio militar. A los 17 años ingresó a la Armada Nacional para manejar buques y submarinos, hasta que, al realizar una labor de mantenimiento al mástil de un submarino, hubo una falla hidráulica y el aparato se cayó y le amputó la mano y el antebrazo derechos.

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"Me vino la opción del deporte y del paraciclismo, que ha estado adherido a mí desde muy pequeño", recuerda a EFE el militar, que actualmente es suboficial de la Armada e integrante del equipo deportivo de las Fuerzas Militares colombianas y que, a raíz del accidente, sigue alistado en el cuerpo en un cargo administrativo, de oficina.

Aunque el accidente que sufrió hace seis años le dejó con muchas dudas, él decidió competir a lo grande: participó, en representación de Colombia, en los Marine Corps, una carrera que se celebra en Estados Unidos entre las armadas de diferentes países.

Se colgó la medalla de oro y también ganó una de plata y otra de bronce en el Invictus Games, una competición internacional diseñada para veteranos de guerra que han sufrido lesiones graves durante el servicio militar o en combate.

"Cuando me sucedió el accidente y llego a estos eventos deportivos, veo más personas con una lesión similar a la mía y me motiva a continuar adelante, a ser feliz, a poder continuar en el deporte y estar cada día acá", afirma.

Se siente acompañado, al igual que el resto de participantes, que vienen arropados por las distintas regiones a las que representan, y que se repartieron un total de 50 medallas en la etapa de las pruebas de pista del Campeonato Nacional de Paraciclismo.

Andrés lleva poco tiempo en el paraciclismo, pero el deporte le ha acompañado toda su vida. Él viene del triatlón, una competición olímpica de resistencia que combina las disciplinas de natación, ciclismo y carrera a pie.

Fue una mina la que le quitó una pierna en 2023, en una misión de la Armada en Tumaco, en el departamento de Nariño (suroeste). Este hecho, dice a EFE, le cambió la vida por completo, aunque no le impidió comenzar en la disciplina del paraciclismo, en la que se estrenó el año pasado.

"Acá estamos, no podemos quedarnos quietos a pesar de una discapacidad", sentencia Andrés, que considera que el deporte ha sido un factor fundamental para su progreso.

Y ahí estaba, en el Campeonato Nacional de Paraciclismo de 2026, con varios compañeros que, como a Peña Torrijo, le ayudan a seguir adelante, y con un objetivo que comparte con varios de ellos: "disfrutar de cada competencia en la que pueda participar".

"Gracias a Dios podemos seguir compitiendo", concluye tras reflexionar sobre esta disciplina que le cambió la vida luego del accidente. EFE

(foto)