Libro de instrucciones para la cumbre del G7 en Évian: desafíos, protagonistas y datos

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Évian (Francia), 15 jun (EFE).- La presidencia francesa del G7, que inaugura este lunes su cumbre de tres días en Évian, ha situado la geopolítica, con foco en Oriente Medio y Ucrania, y la economía en el centro de la agenda, con el fin de responder a las tensiones internacionales e impulsar respuestas comunes a los desequilibrios macroeconómicos y los desafíos globales.

La situación en Oriente Medio (guerras en Gaza, Líbano e Irán) y las repercusiones económicas de los conflictos internacionales, especialmente el impacto del cierre del estrecho de Ormuz durante los últimos meses, y la guerra en Ucrania ocuparán un lugar destacado en las conversaciones entre los dirigentes del G7 este lunes y con los de 8 países invitados el martes.

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En la tarde del martes y durante la jornada final del miércoles, la agenda diseñada por Francia se centrará en la lucha contra los grandes desequilibrios mundiales, en los ámbitos económico, geopolítico y social. París aboga por una mayor coordinación internacional para reducir tensiones comerciales y financieras, reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro de minerales críticos y limitar dependencias estratégicas.

La cumbre reúne a los líderes del G7: Alemania (Friedrich Merz), Canadá (Mark Carney), Estados Unidos (Donald Trump), Francia (Emmanuel Macron), Italia (Giorgia Meloni), Japón (Sanae Takaichi) y Reino Unido (Keir Starmer). También participan los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

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Con el objetivo de ampliar el diálogo, como países socios invitados asisten Brasil (Luiz Inácio Lula da Silva), Corea del Sur (Lee Jae-myung), Egipto (Abdel Fattah al-Sisi), India (Narendra Modi) y Kenia (William Ruto).

Hay tres invitados más: Ucrania (Volodímir Zelenski), Catar (Tamim bin Hamad Al Thani) y Emiratos Árabes Unidos (Mohamed bin Zayed Al Nahyan)

La reunión contará asimismo con la participación de organismos internacionales, entre ellos el FMI (Kristalina Georgieva), la OCDE (Mathias Cormann), el Grupo Banco Mundial (Ajay Banga) y el Banco Africano de Desarrollo (Sidi Ould Tah).

Además de buscar objetivos comunes para desactivar las crisis en Oriente Medio y Ucrania, los líderes del G7 tienen otros asuntos sobre la mesa sobre los que Francia da por hecho que habrá declaraciones conjuntas. Son estas:

- Reducir los desequilibrios económicos mundiales: Los líderes debatirán medidas para evitar una nueva crisis financiera y frenar la escalada de tensiones comerciales. Francia defiende una mayor coordinación internacional de las políticas macroeconómicas para favorecer un crecimiento más equilibrado, sostenible y compartido.

- Renovar la cooperación con los países en desarrollo: El G7 buscará impulsar una nueva relación entre el Norte y el Sur global, basada en asociaciones y no únicamente en la ayuda tradicional al desarrollo. El objetivo es movilizar inversiones y recursos en sectores como salud, nutrición, educación y adaptación al cambio climático, especialmente en los países más vulnerables.

- Garantizar el acceso a minerales críticos: La diversificación de las cadenas de suministro de minerales estratégicos, esenciales para la transición energética y las nuevas tecnologías, es una de las cuestiones centrales. El G7 estudiará mecanismos para reducir dependencias, aumentar la trazabilidad de los recursos y fomentar el reciclaje y la economía circular.

- Reforzar la lucha contra el cáncer: Los países miembros promoverán una mayor cooperación científica y sanitaria para acelerar la investigación, compartir datos y mejorar la prevención y el tratamiento de distintos tipos de cáncer, incluidos los pediátricos.

- Combatir el narcotráfico y la delincuencia transnacional: La cumbre abordará el fortalecimiento de la cooperación internacional contra las redes criminales, con especial atención a la seguridad portuaria y a la interrupción de las rutas de tráfico de drogas y financiación ilícita.

- Proteger a los menores en el entorno digital: Los líderes estudiarán medidas para reforzar la seguridad de niños y adolescentes en internet frente al ciberacoso, los contenidos perjudiciales y la adicción a las pantallas. También analizarán los riesgos asociados a la inteligencia artificial y a los asistentes conversacionales utilizados por menores

El Grupo de los Siete es un foro informal que reúne cada año a sus líderes. No cuenta con personalidad jurídica ni secretariado permanente; la organización de los trabajos recae en el país que ostenta la presidencia rotatoria.

El G7 nació por iniciativa de Francia en 1975, inicialmente como G6, en plena crisis económica desencadenada por el choque petrolero de 1973. Canadá se incorporó en 1976.

Su objetivo original era coordinar políticas económicas y financieras entre las principales economías industrializadas. Con el tiempo, amplió su agenda a cuestiones de seguridad, desarrollo, medio ambiente, tecnología y gobernanza global. La Unión Europea participa en el foro desde 1977.

Cuando fue creado, los países del G7 concentraban el 62% del PIB mundial. En 2024 representaban alrededor del 44%, mientras que los BRICS aumentaron su participación del 9% al 27%. Estados Unidos es actualmente la economía dominante dentro del grupo, con cerca del 59% del PIB conjunto del G7.

A lo largo de sus cinco décadas de existencia, el G7 ha impulsado iniciativas como la creación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, y el programa Muskoka para reducir la mortalidad materna e infantil.

Évian (Francia), 15 jun (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró este lunes contrario al cobro de un peaje en el estrecho de Ormuz, al tiempo que aseguró que Francia, Reino Unido, Italia y Países Bajos están listos para desplegar rápidamente recursos como parte de la misión internacional de protección de tráfico marítimo en ese punto estratégico del comercio mundial.

En una entrevista a la televisión TF1 pocas horas antes de que comience la cumbre del G7, el jefe de Estado francés consideró que reabrir el estrecho de Ormuz con peaje constituiría "un paso atrás".

"Obviamente, eso no es lo que queremos en absoluto, porque sentaría un precedente. Hay muchos otros estrechos en el mundo: si cobramos peaje cada vez, ¿cuál será la consecuencia? Aumentarán los precios para todo el mundo", explicó Macron.

El presidente francés sostuvo además que el cobro de peajes en Ormuz no sería compatible con las normas internacionales y aseguró que Francia trabajará para evitar que se establezcan tasas o pagos por servicios que, en su opinión, equivaldrían a la misma práctica bajo otra denominación.

Además, el jefe del Estado destacó que Francia, Reino Unido, Italia y los Países Bajos están preparados para desplegar con rapidez medios y recursos en el marco de la misión internacional destinada a garantizar la seguridad del tráfico marítimo en la zona.

"Estamos listos para actuar con rapidez", aseguró Macron, para garantizar que la reapertura de esta ruta marítima "sea duradera".

Por parte francesa, precisó que el portaaviones de propulsión nuclear 'Charles de Gaulle' podrá desplegarse "en dos o tres días" tras la confirmación del acuerdo.

El presidente afirmó que Francia está dispuesta, de ser necesario, a desplegar el portaaviones Charles de Gaulle, junto con "todo lo que lo acompaña, es decir, las fragatas de nuestros socios y demás" en el estrecho de Ormuz "en dos o tres días", aunque "debe hacerse de forma ordenada", ya que "todo esto solo tiene sentido si existe un acuerdo internacional. En eso vamos a trabajar".

Ante esta oportunidad, el mandatario hizo un llamamiento a confiar en el acuerdo alcanzado entre Irán y Estados Unidos, calificándolo de "algo positivo", y aseguró que los países del G7 se movilizarían "tan pronto como esta misma noche", cuando comienza su cumbre, para permitir su implementación.

En este sentido, Macron recordó que la agenda de la cumbre preveía ya una sesión de debate para mañana entre el G7 y los mandatarios de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Catar.

"Haremos todo lo posible para que este acuerdo se convierta en realidad, de modo que el estrecho de Ormuz pueda reabrirse pacíficamente y se reanude el tráfico marítimo", añadió, al recordar que casi una cuarta parte del petróleo mundial pasa por este estrecho.

En relación con el impacto sobre los mercados energéticos, Macron afirmó que uno de los principales objetivos de los países del G7 es evitar cualquier medida que pueda encarecer el transporte de hidrocarburos y provocar un aumento de los precios de la energía.

"Haremos todo lo posible para garantizar que no haya peajes y que los precios no suban", declaró.

Paralelamente, el presidente francés añadió que el G7 debe trabajar para reducir su dependencia estratégica del estrecho de Ormuz mediante el desarrollo de rutas alternativas de suministro energético, citando como ejemplo la posibilidad de impulsar corredores terrestres y gasoductos a través de países como Irak, Siria o Líbano.

Asimismo, aseguró que el Gobierno francés velará para que cualquier descenso de los precios energéticos se traslade a los consumidores en las estaciones de servicio. No obstante, advirtió de que la normalización de las cadenas de suministro requerirá varias semanas antes de reflejarse plenamente en los precios finales.

Évian (Francia), 15 jun (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este lunes que no cederá a la exigencia de Donald Trump para que suprima el impuesto a las compañías digitales, bajo la amenaza de aranceles al vino y al champán, y avanzó que sobre esa cuestión mantendrá una discusión "respetuosa pero firme".

"El impuesto a las digitales, los europeos lo decidieron, varios países la han puesto en marcha y forma parte de nuestro derecho. No son los Estados Unidos los que deciden por el derecho de los europeos ni de los franceses", subrayó Macron en una entrevista al canal de televisión francés TF1 desde Évian, pocas horas antes de recibir para una entrevista a Trump, al inicio de la cumbre del G7.

Reaccionaba así a una información publicada este lunes por The New York Times, según la cual Trump ha advertido al presidente francés de que impondrá aranceles del 100 % al vino y al champán francés si no retira el impuesto a las digitales, que afecta sobre todo a las compañías estadounidenses del sector.

Macron recordó que los europeos ya llegaron a un acuerdo arancelario con Estados Unidos el verano pasado, tras meses de negociación, después de que Trump desató la guerra comercial, dando a entender que la cuestión está cerrada.

"Ahora lo que hace falta es estabilidad", señaló, antes de añadir que se va a poner en evidencia que "los aranceles no le van bien a nadie", ni a los sectores de producción de los países que los deben pagar para exportar, pero tampoco a Estados Unidos porque "eso no soluciona para nada sus problemas de comercio y aumenta ciertos precios".

Se mostró convencido de que este asunto se va a solucionar "de forma respetuosa" y recordó que el G7 se creó precisamente en 1975 a iniciativa de Francia "para solucionar muchos de nuestros desequilibrios internacionales".

"Es mejor concertarse, sobre todo cuando estamos entre grandes democracias", concluyó.

Francia fue pionera en Europa con el impuesto a las digitales desde 2019 con un gravamen del 3 % a la publicidad, los servicios de plataforma y la venta de datos vinculados al territorio francés.