El BCE sube tipos en 25 puntos básicos, al 2,25%, ante las presiones inflacionistas por la guerra

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El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves incrementar los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, de forma que, con efecto a partir del 17 de junio, la tasa de depósito (DFR) subirá al 2,25%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) al 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) al 2,65%.

"La guerra en Oriente Próximo está generando presiones inflacionistas y la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro", ha explicado la institución.

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La subida del precio del dinero en la zona euro, la primera acometida por el BCE desde septiembre de 2023, había sido ampliamente descontada por los mercados después de que la tasa de inflación en mayo escalase al 3,2%, lo que supone el mayor aumento del coste de la vida en la región en casi tres años.

Con la decisión de hoy, el Consejo de Gobierno ha asegurado que continúa estando en una buena posición para navegar la incertidumbre causada por la guerra, subrayando que realizará un atento seguimiento de la situación y aplicará un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria.

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En particular, ha defendido que las decisiones del Consejo de Gobierno sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación y de los riesgos a los que están sujetas, teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, "sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos".

En cualquier caso, el BCE ha reiterado que el Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria.