
Un hombre que disparó e hirió levemente a un policía en Dortmund, ciudad del oeste de Alemania, se ha entregado en la madrugada del miércoles tras atrincherarse durante horas en un apartamento con sus tres hijos, que se encuentran a salvo.
El incidente, cuyo motivo aún no está claro, comenzó el martes por la noche, cuando los agentes respondieron a una llamada de emergencia de una mujer. La Policía ha informado de que el sospechoso, de 51 años, disparó contra un agente y luego se refugió en un apartamento con sus hijos.
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El agente en cuestión ha sufrido heridas leves al impactar una bala en su chaleco antibalas, mientras que los niños se encuentran a salvo y en buen estado dadas las circunstancias, según ha declarado un portavoz policial.
Al calor de los hechos, la Policía desplegó unidades especiales y negociadores mientras las autoridades trabajaban para resolver la situación, que finalmente ha terminado con la entrega del hombre, lo que ha llevado al cuerpo a retirar la alerta declarada de amenaza continua.
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El motivo y las circunstancias del incidente aún no están claros, y, si bien el tabloide alemán 'Bild' ha afirmado que el hombre había mantenido a los niños como rehenes, la Policía no ha confirmado la versión del medio, que también ha recogido que el sospechoso había provocado disturbios en un restaurante, amenazado a los clientes y utilizado gas pimienta antes de huir en coche.
Cuando los agentes intentaron detenerlo, supuestamente disparó a través de una ventana e hirió a un agente, aunque la Policía tampoco ha confirmado por el momento estos detalles.