El antiguo enviado internacional para Bosnia y Herzegovina denuncia "enormes e inesperadas presiones" de EEUU

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El ex enviado internacional para Bosnia y Herzegovina Christian Schmidt ha roto finalmente su silencio y denunciado "enormes e inesperadas presiones" de Estados Unidos como uno de los principales factores que le llevaron a dimitir del cargo el pasado 10 de mayo.

Schmidt dimitió como Alto Representante europeo para Bosnia y Herzegovina, tras protagonizar meses de encontronazos con las autoridades de la República Srpska, la entidad serbia del país. El político conservador alemán ejercía como garante internacional de los Acuerdos de Dayton que certificaron el fin de la guerra de Bosnia y disfrutaba de amplias competencias para asegurar el cumplimiento del pacto.

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Estas competencias precisamente le pusieron en rumbo de colisión con el presidente de la República Srpska, Milorad Dodik, condenado a seis meses de inhabilitación por desobedecer las decisiones de Schmidt.

Todo comenzó en junio de 2023, cuando la Asamblea Nacional de la República Srpska decidió invalidar de forma temporal las sentencias del Tribunal Constitucional bosnio al considerar que la naturaleza nacional de la corte estaba mancillada por incluir a tres jueces extranjeros: un magistrado alemán, un albanés y un suizo.

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Tras ello, el Alto Representante decidió echar mano de las competencias de su cargo, constituidas en los acuerdos de paz de 1995 en Dayton (EEUU), para invalidar la decisión del Parlamento serbobosnio al entenderla prácticamente como un acto de secesión. Un tribunal de Sarajevo anunció la apertura de un proceso contra Dodik, lo que desembocó en la mencionada sanción.

Dos semanas después, Schmidt ha concedido al diario alemán 'Augsburger Allgemeine' unas declaraciones en las que confiesa su absoluta sorpresa por la intervención de Washington sin que él mismo se explique muy bien el motivo. El caso es que la Administración Trump, lleva bastante tiempo prestando su respaldo explícito a Dodik.

En octubre del año pasado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó sus sanciones contra el líder secesionista serbobosnio, próximo a Rusia, impuestas en un primer momento por el predecesor demócrata de Trump, Joe Biden, por sus intentos de "desestabilización", y el propio Dodik mantiene estrechos contactos con la familia Trump para intentar convertir la entidad serbia en un nuevo centro de negocios en los Balcanes.

"Todo lo que puedo decir al respecto", ha comentado Schmidt al respecto, "es que han existido enormes e inesperadas presiones de Estados Unidos y el trasfondo de esta discusión nunca me ha quedado completamente claro".

La presión sobre Schmidt para que renuncie también podría estar relacionada con el apoyo del expresidente de la República Srpska, a proyectos de centrales eléctricas de gas y gasoductos impulsados por empresarios cercanos a Trump, incluido un gasoducto de Croacia a Bosnia. "El tema influyó, pero nunca me opuse a este proyecto", ha comentado Schmidt al respecto.

Además, ha subrayado que el gasoducto de Croacia a Bosnia fue una iniciativa de la Unión Europea para reducir la dependencia de Bosnia y Herzegovina del petróleo y el gas rusos. "Me sorprende aún más que la misma UE no haya logrado construir este gasoducto con fondos europeos, y que ahora Bosnia necesite a los estadounidenses para ello, quienes en parte aportan sus propias ideas", ha indicado.