Putin se reunirá este miércoles con Xi en la jornada central de su visita a China

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Pekín, 20 may (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, recibirá este miércoles en Pekín a su homólogo ruso, Vladímir Putin, en la jornada central de la visita de Estado del mandatario ruso a China, marcada por la guerra en Ucrania, la situación en Oriente Medio y las expectativas de posibles avances en materia energética.

Putin llegó este martes por la noche a Pekín para iniciar su vigesimoquinta visita al país, una semana después de la realizada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en una secuencia que la prensa oficial china ha presentado como señal de que Pekín se consolida como "epicentro de la diplomacia mundial".

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En un mensaje difundido antes de aterrizar en Pekín, Putin calificó a Xi de "buen amigo", afirmó que las relaciones entre ambos países han alcanzado un nivel "sin precedentes" y sostuvo que Moscú y Pekín desempeñan un papel "estabilizador" en la escena internacional.

El Kremlin adelantó que los dos líderes firmarán alrededor de 40 acuerdos, incluidas declaraciones conjuntas sobre el desarrollo de un nuevo orden internacional.

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El viceministro ruso de Exteriores, Andréi Rudenko, afirmó el martes que ambos líderes abordarán "todos los temas y todas las crisis clave" del mundo y no descartó que traten también los resultados de la reciente visita de Trump a Pekín.

También, se espera que Putin mantenga contactos con otros dirigentes chinos como el primer ministro, Li Qiang.

Uno de los principales asuntos de fondo será la guerra en Ucrania. Pekín negó el martes una información del Financial Times según la cual Xi dijo durante su reciente reunión con Trump que Putin podría acabar "arrepintiéndose" de haber lanzado la invasión a gran escala de Ucrania.

La Cancillería china calificó este martes ese reporte como "completamente inventado".

Desde el inicio de la guerra, China ha mantenido una posición ambigua: ha pedido respeto a la soberanía e integridad territorial de todos los países, incluido Ucrania, y al mismo tiempo, ha insistido en atender las "legítimas preocupaciones de seguridad" de todas las partes, en referencia a Rusia.

En el plano energético, Moscú espera avanzar en cuestiones como el proyecto Fuerza de Siberia-2, un gasoducto de unos 2.900 kilómetros que transportaría gas ruso a China a través de Mongolia y que lleva años pendiente de un acuerdo definitivo.

Rusia busca afianzar a China como destino alternativo para sus hidrocarburos tras la pérdida de buena parte del mercado europeo desde el inicio de la guerra de Ucrania, mientras Pekín trata de diversificar su suministro y reducir su exposición a rutas como el estrecho de Ormuz, que se halla bloqueado por Irán y EE. UU. y por el cual transitan aproximadamente el 45 % de las importaciones de gas y petróleo de China.

Según la parte rusa, Moscú suministró a China 101 millones de toneladas de petróleo y 49.000 millones de metros cúbicos de gas el pasado año.

Pekín ya incluyó en marzo, dentro de su XV plan quinquenal para 2026-2030, la construcción del gasoducto China-Rusia del Lejano Oriente y los trabajos preparatorios para la denominada 'ruta central', un proyecto que analistas vinculan con Fuerza de Siberia-2. EFE