Rusia no ve que se den las condiciones para un nuevo tratado de seguridad estratégica

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Moscú, 19 may (EFE).- En la actualidad no existen condiciones para un diálogo entre Rusia y Occidente sobre seguridad estratégica ya que los países occidentales no tienen en consideración los intereses de Moscú, declaró hoy el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov.

"En la actualidad no se dan las condiciones para entablar un diálogo estratégico sustantivo, equitativo y mutuamente aceptable, que podría incluir un debate sobre el control de armamentos", dijo Riabkov en una entrevista a la agencia rusa TASS.

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Según Riabkov, "no existe una base política ni político-militar adecuada para ello".

"Es imposible conformarla sin la voluntad de nuestros socios occidentales de tener realmente en cuenta los intereses fundamentales de Rusia y resolver de forma fiable los desacuerdos fundamentales en materia de seguridad", argumentó.

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Tras la expiración en febrero pasado del START III, el último tratado de desarme vigente entre Rusia y Estados Unidos, pese a la propuesta del Kremlin de mantener durante un año los límites incluso después de la expiración del documento, el mundo se ha sumido en una gran incertidumbre al respecto.

START III garantizaba la paridad nuclear, es decir, que ambas potencias aceptaban su Destrucción Mutua Asegurada (MAD, según sus siglas en inglés) en caso de guerra, concepto que hacía imposible un conflicto con el uso de bombas atómicas.

Los expertos temen que ahora Moscú y Washington se sientan con las manos libres para desplegar el arsenal oculto en sus silos o incluso incrementarlo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, promovió el escudo antimisiles Cúpula Dorada, un proyecto de cientos de miles de millones dólares, que incluye el empleo de misiles intercontinentales y que puede abrir una carrera armamentista en el espacio exterior.

Además, amenazó con reanudar los ensayos nucleares -otro vestigio de la Guerra Fría-, tras lo que Moscú modernizó el polígono de pruebas de Nueva Zembla (en la región del Ártico).

Rusia respondió desplegando armas nucleares tácticas en Bielorrusia, pero los expertos consideran que el presidente ruso, Vladimir Putin, no está interesado en incrementar su arsenal, ya que cuenta con la carta del armamento hipersónico, terreno en el que dice contar con una clara superioridad respecto al resto de potencias.

Esa es una de las principales secuelas del fin del START, ya que nadie puede verificar si, realmente, armas hipersónicas como los misiles Burevéstnik u Oréshnik representan una amenaza para la seguridad mundial. EFE