
Las políticas de control de la contaminación atmosférica para reducir los aerosoles atmosféricos podrían haber contribuido a la aceleración del calentamiento global, según un Universidad de Duke (Estados Unidos). El trabajo se publica en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.
El ritmo del calentamiento global se aceleró notablemente en los últimos años, lo que impulsó el análisis de las causas subyacentes. A partir de 2013, las regulaciones sobre la contaminación atmosférica limitaron la emisión de contaminantes, reduciendo así la cantidad de aerosoles en la atmósfera.
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Los aerosoles ayudan a reducir la energía solar neta incidente, dispersándola y reflejándola, y contribuyendo a la formación de nubes. Los investigadores utilizaron dos modelos climáticos globales para investigar directamente el papel de la reducción de aerosoles en el calentamiento global. Entre 2013 y 2023, los autores descubrieron que la reducción de las emisiones de aerosoles aumentó la energía solar neta incidente en 0,16 vatios por metro cuadrado.
Los principales factores que contribuyeron a la reducción de aerosoles fueron los controles de contaminación atmosférica de China, las regulaciones del transporte marítimo internacional y la reducción de emisiones de otras regiones terrestres fuera de China. Si bien la reducción de aerosoles mejora la salud humana, en conjunto representa un calentamiento de 0,044°C, es decir, el 52% de la aceleración del calentamiento global observada.
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Según los autores, las políticas de mitigación de la contaminación atmosférica deberían centrarse en reducir las emisiones de CO2 y metano, en lugar de centrarse únicamente en la reducción de las emisiones totales.