(Resumen) Un Barça algo menos brillante y más fiable ata su segunda Liga con Flick

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El FC Barcelona ha confirmado este domingo la conquista de su 29º título de LaLiga EA Sports, el segundo consecutivo bajo el mando de Hansi Flick tras ganar el Clásico al Real Madrid por 2-0, después de una temporada quizás menos brillante que la anterior pero mucho más fiable, sobre todo al calor, primero, de Montjuïc y, después, del Spotify Camp Nou.

Ni las lesiones de jugadores clave como Pedri, Raphinha o Lamine Yamal ni la desventaja de cinco puntos con la que se quedó tras el primer Clásico de la campaña, el que evidenció las diferencias entre Vinícius y Xabi Alonso, disuadieron al campeón defensor de luchar por el campeonato, agarrado fuertemente a su solidez como local.

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Lejos queda aquel duelo en el Santiago Bernabéu de la décima jornada, en el que los goles de Mbappé y Bellingham (2-1) dejaban a los azulgranas a cinco puntos del liderato, la máxima diferencia que los blancos han atesorado este curso. Antes de eso, Vallecas (1-1) y el Ramón Sánchez-Pizjuán (4-1) también habían arrebatado puntos al cuadro 'culer'.

Sin embargo, el equipo supo levantar cabeza para enlazar nueve victorias consecutivas. Los tropiezos de su máximo rival le permitieron recuperar el liderato frente al Deportivo Alavés (3-1) en la jornada 14, el 29 de noviembre, y ya no bajaron de la cima hasta casi dos meses después.

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Las distancias entre madridistas y azulgranas se estrecharon con la derrota 'culer' en Anoeta (2-1) en la jornada 20, ya con Xabi Alonso destituido, y el 16 de febrero el liderato volvió a cambiar de manos después de caer de nuevo ante el Girona en Montilivi (2-1). Los catalanes se quedaban con 58 puntos, a dos de los de Álvaro Arbeloa.

Pero apenas una semana le duró la primera plaza al Real Madrid, que sucumbiendo ante Osasuna (2-1) y frente al Getafe (0-1) en el Bernabéu hacían que el vigente campeón se escapase. Y lo hizo, además, con una racha de doce triunfos seguidos, aún abierta, algunos tan trascendentales como la remontada en el Riyadh Air Metropolitano (1-2), que supone la mejor de la era del técnico alemán.

Del punto con el que aventajaba a los madridistas tras lo ocurrido en El Sadar, en la vigésima quinta jornada, se pasó a los once con los que finalizó la jornada 32 tras otra tropezón a domicilio blanco (1-1) en La Cartuja, una renta que se convirtió en insalvable y que encaminó al conjunto catalán hacia su Liga número 29, que le deja a siete del récord histórico del Real Madrid (36).

Un éxito que se explica, sobre todo, por la fiabilidad en casa. Primero en el Estadi Olímpic Lluís y después en el Camp Nou, que reestrenaron el 22 de noviembre frente al Athletic Club, los de Hansi Flick han ganado los 18 partidos que han jugado como locales, más que nadie en la categoría. Con un balance de 54 goles a favor y solo nueve en contra, han sumado en sus casas 54 de los 91 puntos que atesoran en el casillero.

Todo en un curso, además, en el que se sobrepuso a que su tridente no haya logrado emular los número de la campaña 2024-25. De los 27 goles que anotó el pasado curso y que le convirtieron en la referencia anotadora del equipo, el polaco Robert Lewandowski suma 12 esta temporada, mientras que el brasileño Raphinha, que ha acumulado más de mes y medio fuera por lesiones, ha pasado de 18 a 11.

El único que ha logrado mejorar sus números ha sido Lamine Yamal; de los nueve de la pasada Liga ha pasado a 16 en esta, en la que ya no volverá a comparecer por una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Ferran Torres, con 15 dianas, se ha reivindicado como el segundo máximo anotador del equipo en la competición doméstica, mientras que Joan Garcia demostró el acierto con su fichaje como portero, aunque al equipo, salvo en el tramo final, le costó de nuevo no encajar.

La baja de otro fijo como Pedri, que ha pasado más de dos meses alejado de los terrenos de juego asediado por las lesiones, también ha incidido en el rendimiento de un equipo que, a pesar de todo, ha sabido y ha querido pelear por el campeonato y al que, de nuevo, le ha faltado solo dar un paso más en la Liga de Campeones.