Gobierno sudanés dice que "Jartum es seguro y estable" y llama a los exiliados a regresar

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Jartum, 2 may (EFE).- El primer ministro sudanés, Kamil Idris, aseguró anoche que la capital del país, Jartum, "es un lugar seguro y estable", y reiteró su llamamiento a los ciudadanos sudaneses en el extranjero para que "regresen voluntariamente", a un país que lleva tres años de guerra entre el Ejército y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).

Las declaraciones de Idris se produjeron durante una visita de inspección a la Plaza Verde de Jartum el viernes por la noche, acompañado por el gobernador del estado de Jartum, Ahmed Osman Hamza, recogió este sábado la agencia de noticias oficial sudanesa SUNA.

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Desde ahí, el primer ministro "reiteró su llamamiento a los ciudadanos sudaneses en el extranjero para que regresen voluntariamente a la capital, Jartum, y añadió que es un lugar seguro y estable", detalló SUNA.

Por otro lado, elogió los "esfuerzos realizados para rehabilitar el lugar tras los actos vandálicos" que achacó al grupo paramilitar las FAR, y destacó la importancia de la plaza "como instalación pública que atrae a familias y alberga actividades sociales, culturales y deportivas".

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Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) publicado el pasado 21 de abril señaló que cuatro millones de desplazados por la guerra en Sudán han regresado a sus casas en zonas donde el conflicto ha remitido, como Jartum.

Asimismo, se espera que regresen otros dos millones de personas antes de finales de 2026.

"Muchos regresan porque creen que la seguridad ha mejorado, pero otros lo hacen porque la vida como desplazados se ha vuelto insoportable a causa de presiones económicas", indicó la subdirectora general de la OIM para gestión y reforma, SungAh Lee.

Lee aseguró que en el caso de Jartum muchos regresan a zonas donde las viviendas e infraestructuras críticas como abastecimiento de agua, sanidad o electricidad han quedado destruidas o han sufrido graves daños.

Los tres años de guerra en Sudán han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de EE.UU.-, han abocado a más de 21,2 millones de personas a una situación de hambruna aguda y han obligado a otras alrededor de 14 millones a abandonar sus hogares, convirtiendo a Sudán en el escenario de la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, según la ONU. EFE