Ciudad de México, 17 abr (EFE).- Comercializadores y productores acordaron este viernes con el Gobierno de México, de la presidenta Claudia Sheinbaum, mantener el precio de 24 productos que integran la canasta básica del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) en 910 pesos (unos 52,5 dólares), precio que se mantiene desde mediados de noviembre de 2025.
Además, se hará un esfuerzo para disminuir el precio de alimentos perecederos, en particular del jitomate que es un producto de alto consumo en la gastronomía mexicana y que en las últimas semanas estuvo encima de los 60 pesos (unos 3,5 dolares) por kilo.
De la misma manera, señalaron, está el compromiso para estabilizar el precio de la tortilla, cuyo costo promedio por kilo se ubica en uno 24,2 pesos (1,3 dólares).
De hecho, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) advirtió a media semana que la cadena de costos, la informalidad y la sobreoferta de negocios hacen "insostenible” mantener sin cambios el precio de la tortilla, principal alimento de la dieta mexicana, en un choque abierto con el Gobierno mexicano, que insiste en que no existe justificación para un alza porque el maíz y la harina siguen en niveles bajos.
En un comunicado conjunto, la Secretaría de Economía y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) señalaron que el precio meta de la canasta básica se ha logrado mantener a lo largo de un año, y ahora se refrenda.
El acuerdo, explicaron, incluye señalizar en todas las tiendas de autoservicio los 24 productos de la canasta básica, esto con el objetivo de que los consumidores puedan adquirirlos en el precio meta estipulado.
Entre los empresarios participantes están los productores de carne, jitomate, papa, chile, entre otros perecederos; así como las tiendas de autoservicio y expendedores de tortilla.
La Profeco avisó que continuará revisando precios de estos 24 productos, para informar a la población sobre los precios mínimos y máximos de cada uno de ellos.
Apenas el jueves, el Gobierno de México presentó una estrategia para contener la inflación, basada en subsidios a combustibles, acuerdos con productores y comercios, así como medidas para mejorar la logística de distribución de alimentos, luego de que el índice de precios pasó a 4,6 % en marzo.
La estrategia la expuso el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Carlos Lerma Cotera, quien subrayó que la inflación es una variable clave por su efecto directo sobre el consumo de los hogares y el poder adquisitivo.
La inflación anual se ubicó en 4,6 % en la última quincena de marzo, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), por encima del objetivo permanente del Banco de México de 3 %, aunque el Ejecutivo defendió que el nivel permanece dentro de rangos históricamente manejables.
El funcionario atribuyó parte del repunte reciente a factores transitorios, especialmente en el componente no subyacente, impulsado por choques de oferta en productos agropecuarios.
Dijo que “particularmente en el tomate se observó en diciembre pasado en climas muy diferentes que afectaron los cultivos agrícolas" y que está "impactando precisamente en estos momentos por una falta de oferta”.
En este contexto, Hacienda detalló un paquete de medidas para limitar el traslado de costos al consumidor final.
El Gobierno también anunció mesas de trabajo con productores agrícolas, comercializadores y cadenas minoristas para corregir distorsiones en productos como tomate, tortilla, papa y cebolla, cuyo encarecimiento presionó la inflación en marzo. EFE