Lula pide intensificar la presión sindical para avanzar en demandas laborales en Brasil

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Brasilia, 15 abr (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, instó este miércoles a las centrales sindicales a intensificar la presión política y social para avanzar en sus demandas laborales, durante un encuentro celebrado en Brasilia.

En un tono fuertemente electoral, Lula, que aspira a la reelección en los comicios de octubre próximo, afirmó que "no basta con protestar, hay que convencer a la sociedad y al Congreso".

El mandatario recibió en el Palacio presidencial de Planalto a los representantes de las centrales sindicales brasileñas que le entregaron un documento con 68 reivindicaciones para el periodo 2026-2030.

Durante su intervención, el líder progresista recordó algunos retrocesos de las demandas laborales en gobiernos pasados, como la reforma laboral aprobada durante el gobierno de Michel Temer y la de las jubilaciones durante el mandato del líder ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), que endureció las condiciones de acceso a las pensiones.

Lula también alertó sobre el riesgo de que se presenten nuevos retrocesos en los derechos laborales adquiridos, por lo que hizo un llamado a mantener una movilización permanente para evitar que eso suceda.

En especial, el mandatario brasileño se refirió a proyectos impulsados por las grandes patronales para contratar a los trabajadores como prestadores de servicios independientes, asumiendo casi todos los costos tributarios y previsionales.

El tema también fue abordado por los sindicatos que advirtieron sobre el impacto "estructural, fiscal y económico" que eso puede tener en el país.

En este sentido, el jefe de Estado pidió a los trabajadores una mayor participación política, incluida la elección de representantes en el Congreso, al considerar que eso facilitaría la aprobación de reformas laborales.

El encuentro con Lula estuvo precedido por una marcha de las centrales sindicales en Brasilia, que reunió a trabajadores de diversos sectores, incluidos empleados públicos, metalúrgicos, docentes, repartidores y conductores de vehículos por aplicación.

Entre las 68 reivindicaciones de los sindicatos figuran como principales el fin de la jornada 6x1 -seis días de trabajo por uno de descanso-, así como la regulación del trabajo en plataformas digitales y el fortalecimiento de la negociación colectiva, especialmente en el sector público.

El Gobierno ya envió con carácter urgente al Congreso un proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin disminución salarial y garantizar dos días de descanso remunerado.

El ministro de Trabajo, Luiz Marinho, reiteró en el encuentro su apoyo a la propuesta al señalar que mejores condiciones laborales pueden elevar la productividad.

No obstante, patronales como la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC) advirtieron este miércoles sobre posibles impactos en los costos operativos, especialmente en actividades que dependen de jornadas continuas, y defendieron que cualquier cambio sea negociado individualmente con el sector.

La reducción de la jornada a cinco días es una demanda histórica de sectores populares y sindicatos, y se transformó en una de las principales banderas del programa de Gobierno en este año electoral, en el que Lula aspira a un cuarto mandato no consecutivo.

Según una encuesta elaborada por la firma Quaest y divulgada este miércoles, Flávio Bolsonaro, primogénito del exmandatario ultraderechista, lidera con un 42 % las intenciones de voto una eventual segunda vuelta de las elecciones presidenciales, dos puntos por encima de Lula.