La justicia de EEUU cierra el caso contra el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández

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Nueva York, 14 abr (EFE).- El juez federal Kevin Castel, que presidió el juicio en Nueva York por narcotráfico contra el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández (2014-2022), desestimó este martes los cargos contra éste, tal y como había ordenado el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito el pasado 8 de abril.

El Tribunal, con sede en Nueva York, había emitido una resolución anulando la condena de 45 años impuesta al exmandatario, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le concediera un indulto en diciembre del año pasado.

En su orden, el Segundo Circuito instruyó al tribunal de distrito a anular la sentencia y desestimar el caso por carecer de objeto, lo que ha ejecutado ahora el juez Castel, del Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, dando por cerrado el proceso judicial en Estados Unidos contra el expresidente hondureño.

Hernández, según el documento del Tribunal de Apelaciones, había pedido a la corte que desestimara la apelación (de su condena) "por improcedente", además de reclamar que se anulara la sentencia del tribunal de distrito y se remitiera el caso "para la desestimación de la acusación en vista de su indulto presidencial".

"Basado en un indulto presidencial, la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos dictó la siguiente orden, la cual ha sido registrada en el expediente de esta corte: Se ORDENA además que la sentencia del tribunal de distrito queda ANULADA, y el asunto se REMITE al tribunal de distrito con instrucciones de desestimar el caso por carecer de objeto", señala el documento legal emitido por el juez Castel.

"El caso contra el acusado Juan Orlando Hernández queda DESESTIMADO por carecer de objeto. ASÍ SE ORDENA", agregó el magistrado, cumpliendo así con la orden del Tribunal de Apelaciones.

Numerosas personas llenaron la sala del tribunal en Nueva York y protestaron ante la corte exigiendo "justicia" para su país.

El expresidente, de 57 años, fue arrestado en Honduras tras dejar la presidencia y extraditado a EE.UU. el 21 de abril de 2022 y al día siguiente llevado ante un juez federal en Nueva York por cargos por narcotráfico y armas.

De acuerdo con la acusación del Gobierno de EE.UU., desde al menos alrededor de 2004 y hasta alrededor de 2022, Hernández "participó en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico para facilitar la importación de cientos de miles de kilogramos de cocaína" a este país, y presuntamente "recibió millones de dólares para usar su cargo público, las fuerzas del orden público y el ejército para apoyar a organizaciones de narcotráfico en Honduras, México y otros lugares".

Durante el juicio, en el que mantuvo su inocencia, la Fiscalía sentó en la silla de los testigos a narcotraficantes hondureños que cumplían condenas en EE.UU. y que, según el exmandatario, lo hicieron en venganza porque bajo su presidencia fueron extraditados.

Fue sentenciado en marzo de 2024 a 45 años de cárcel, más cinco años de libertad vigilada y una multa de ocho millones de dólares.

El pasado 2 de diciembre, Hernández quedó en libertad tras recibir el perdón presidencial anunciado una semana antes por Trump, quien aseguró que el Gobierno del expresidente Joe Biden "tendió una trampa" al exmandatario hondureño, medida que generó críticas.

En Estados Unidos también cumple cadena perpetua por narcotráfico uno de sus hermanos, Juan Antonio 'Tony' Hernández, exdiputado, quien fue condenado en marzo de 2021. EFE