
El centrocampista del Real Madrid Jude Bellingham ha asegurado que el partido de vuelta de los cuartos de final de este miércoles ante el Bayern de Múnich (21.00 horas), en el que deberán remontar el 1-2 encajado en la ida en el Santiago Bernabéu, es "una final" y un "todo o nada", y ha afirmado que una eliminación sería "un desastre".
"Lo más importante es estar. Será difícil. Es nuestra culpa estar por detrás en el marcador. Será un partido y una eliminatoria muy larga, seguro", señaló en rueda de prensa, reconociendo que se lo juegan todo este curso este miércoles. "Puede parecer así. Es un partido muy importante viendo nuestra situación ahora mismo en LaLiga y que tampoco estamos en la Copa. Sí, es como una final mañana. Queremos competir y ganar la Champions, queremos estar ahí jugando para ganar un título, no solo ver pasar los partidos. Es un partido importantísimo y vamos a dar todo para ganar", añadió.
En este sentido, reconoció que "cualquier derrota en la 'Champions League' es un desastre". "Viendo donde estamos, es una final. Nos jugamos mucho y tenemos que jugar bien. Es todo o nada. Esa es nuestra mentalidad, no nos vamos a esconder. Queremos creer, porque no tenemos más ocasiones. Esto es un partido que tenemos que jugar y ganar", manifestó, antes de hablar de una posible tanda de penaltis. "Nadie quiere una tanda, si puedes ganar en 90 minutos mejor. Debemos sobreponernos al resultado de la ida. Y si llegamos a los penaltis, estaremos listos. Pero mejor pasar antes", deseó.
Tampoco eludió hablar de la situación del equipo. "Es complicado contestar, no es el sitio ni el lugar para hablar de esto. En LaLiga, en casa, nos hemos dejado demasiados puntos. No puedes ganar una LaLiga dejándote tantos puntos ante el Barcelona. No creo que la lucha haya acabado. Estamos atrás, pero hay que centrarse primero en mañana. Si estamos vivos en la Champions, en LaLiga podremos hacerlo mejor. Mañana es el día grande", subrayó.
Sobre el Bayern de Múnich, el internacional inglés aseguró que "siempre compite al máximo nivel". "He jugado aquí con el Dortmund y las memorias no son tan positivas. Son muy fuertes, tienen mucha intensidad y un gran entrenador", dijo, antes de elogiar a Jamal Musiala. "Quiero verle jugar bien, me ha dolido verle sin jugar. Estoy muy contento de verle jugando de nuevo", confesó.
También valoró el estado de forma de Harry Kane y sus opciones para el Balón de Oro. "Depende mucho de qué haga el equipo. Es un fantástico jugador, creo que van a ganar la Bundesliga, aunque me duele, porque mi hermano está jugando en el Dortmund. Es un jugador sensacional, es un orgullo tenerle en la selección inglesa, ha demostrado lo bueno que es. Es un atacante brillante, es un placer verle jugar. A ver si puede trasladar esto al Mundial. Espero que mañana no se presente o que nosotros seamos capaces de pararle", expresó.
En el plano personal y deportivo, Bellingham aseguró que se siente "bien". "Es una temporada frustrante, tuve mala suerte, me perdí partidos por lesiones, el hombro, y estos últimos dos meses han sido un poco frustrantes. Lo más complicado es la vuelta de una lesión es mentalmente, prepararte para esos partidos. Cuántos más minutos juegas, mejor vas a estar. Jugué contra Mallorca, contra el Atleti, también en la ida contra el Bayern; aumenta esa confianza y puedes ir poco a poco mejorando", apuntó.
También reconoció que ha vivido "un cambio" desde su primera temporada. "Mi posición ha cambiado, quizás más a la izquierda, y con Arbeloa juego un poquito más retrasado. Creo que puedo jugar en varias posiciones a un buen nivel. Quizá es bueno y malo a la vez, porque nunca tienes una posición concreta, pero es un cambio y te tienes que adaptar. Cuando estoy marcando goles, quiero marcar más, pero también tienes que defender, hay que buscar ese equilibrio; cuando no marco goles, tengo que ayudar al equipo. Tengo que hacer lo que quiere el entrenador", explicó.
Y respondió a las voces que afirmar que Vinícius, Mbappé y él no casan bien. "Es difícil contestar porque yo creo que ha habido muchos partidos donde hemos jugado muy bien todos. Tenemos dos jugadores, que quizás estamos cómodos entrando en el lado izquierdo. Hay que mirar los movimientos de cada uno; conmigo jugando por el otro sí que podemos encontrar esa libertad, jugamos con fluidez y quizá a veces te puede jugar en tu contra, pero hay que creer en los dos. Son muy talentosos y quizá la gente está viendo el vaso medio vacío. Pero jugamos con fluidez, libertad. Yo no estoy preocupado. Cuando funcionen las cosas, y espero que mañana estén bien, vamos a triunfar. Espero lo mejor mañana de todos", indicó.
Por último, Belligham explicó su gesto de beber durante uno de sus goles de esta temporada. "Creo que ya hablé de este tema, no se puede mezclar la vida privada con la de jugador. Salieron cosas que no eran ciertas, que me gustaba beber más de la cuenta, que salía mucho. Pero ninguna de las dos cosas era verdad. Soy muy profesional, todos los días. Fue una broma", concluyó.