Moscú, 12 abr (EFE).- Más de cien trabajadores chinos protestaron este domingo en la ciudad rusa de Komsomolsk del Amur (Lejano Oriente ruso) por impagos en una refinería perteneciente a la mayor petrolera rusa, Rosneft, sancionada por EE.UU. y la Unión Europea.
En un vídeo publicado por el portal Komsagram, se puede ver cómo los obreros enarbolan pancartas en las que piden ayuda al presidente ruso, Vladímir Putin, y al jefe de Rosneft, Ígor Sechin.
Tras la marcha de protesta, los chinos se sentaron en las aceras y la hierba de una céntrica avenida de la ciudad de poco más de 200.000 habitantes, informó el canal de Telegram Ostorozhno Nóvosti.
En el lugar se personaron efectivos de la policía y la guardia nacional con furgones y autobuses, pero no se produjeron detenciones, a pesar de que la marcha no había sido consensuada con las autoridades locales.
El propio alcalde, Dmitri Zaplutáyev, se acercó a los manifestantes y aseguró que la protesta tiene por objetivo llamar la atención por los impagos, denuncia que ya está siendo investigada por la Fiscalía, señala The Moscow Times.
No es la primera vez que los operarios chinos de esa refinería se manifiestan contra los impagos y exigen su retorno al gigante asiático debido a su descontento por las condiciones laborales.
Chinos y norcoreanos trabajan en diferentes regiones del Lejano Oriente ruso y de Siberia Oriental, tanto en el comercio como en fábricas, obras de construcción o en la tala de árboles.
Pese a la subida de los precios del petróleo por la guerra en Irán, los ingresos por exportaciones de crudo y gas en Rusia cayeron más de un 45 % en el primer trimestre debido en gran medida a los ataques ucranianos contra refinerías y terminales portuarias en los mares Negro y Báltico.EFE