París, 9 abr (EFE).- El histórico dirigente etarra José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, afirmó este jueves ante el Tribunal de Apelación de París que durante toda su trayectoria en la banda terrorista su papel fue "buscar una salida al conflicto político con una negociación".
Urrutikoetxea, que está siendo juzgado este jueves y mañana viernes por su implicación en la organización terrorista entre 2002 y 2005 eludió repetidamente las responsabilidades que se le han atribuido como jefe de ETA, de la que dijo que desde el principio no buscaba vencer al Estado español, sino llevarlo a una negociación para el reconocimiento de derechos a los vascos, y en particular el de la autodeterminación.
Cuando la presidenta de la sala, Isabelle Schoonwater, le señaló que en el periodo de que está siendo juzgado, de 2002 a 2005, hubo atentados en España que se prepararon desde Francia donde él estaba integrado en ETA, respondió: "Mi papel no era ése, mi papel era encontrar vías para llegar a la resolución del conflicto".
Preguntado por la presidenta de la sala si admitía la acusación, Urrutikoetxea contestó inicialmente que sí, pero con una matización significativa: "Reconozco los hechos en tanto que militante de la organización", dijo. A continuación aclaró que haber formado parte de ETA "para ustedes es un delito, para mí no".
En la primera parte de la audiencia, la defensa de Josu Ternera trató de posponer, sin éxito, el proceso con el argumento de que la Fiscalía había incumplido los plazos para convocar como testigos al político norirlandés Gerry Kelly, antiguo miembro del IRA, y al abogado y diplomático sudafricano Brian Currin.
Este sumario, que se refiere a su supuesta implicación con ETA entre diciembre de 2002, cuando pasó a la clandestinidad mientras era diputado en el Parlamento Vasco y mayo de 2005, es el último que tiene abierto Josu Ternera en Francia. Por esos hechos ya fue condenado en rebeldía en 2010 a siete años de cárcel, pero al ser capturado el 16 de mayo de 2019 los Alpes franceses, pidió -como era su derecho- que se repitiera el juicio en su presencia.
Eso debería haber ocurrido en principio en 2021 pero su defensa consiguió, amparándose en cuestiones formales, que la causa volviera a la fase de instrucción y luego se ha ido posponiendo de forma repetida, la última el pasado mes de octubre al no acudir a la audiencia por su estado de salud. El médico que designó entonces el tribunal constató que tenía problemas de hipertensión.
Las principales pruebas de la acusación en esta causa son las trazas que se encontraron de su paso por dos pisos francos de ETA en las localidades de Villeneuve sur Lot y en Lourdes a partir del arresto a finales de abril de 2005 de uno de los entonces jefes de ETA, Peio Esquisábel, y de su lugarteniente, José Manuel Ugartemendía
En esta primera de las dos jornadas del juicio, se hizo un repaso de la trayectoria de Josu Ternera en ETA y afirmó que, tras su arresto en Bayona en enero de 1989, sólo dos días después del inicio de unas negociaciones entre la banda terrorista y el Gobierno español en Argel, hubo "voluntad de torpedear" ese proceso.
También se refirió a los contactos que mantuvo en 2004 con el entonces 'número dos' del Gobierno catalán, Josep Lluís Carod Rovira, con el anuncio de ETA de que no iba a "cometer acciones armadas en Cataluña" o a las discusiones con el líder socialista vasco Jesús Eguiguren en Ginebra al año siguiente.
Después de eso, indicó que en septiembre de 2006 dejó de ser "militante de la organización" y decidió irse "a las montañas" al comprobar que "la dirección (de ETA) no compartía mi punto de vista sobre la negociación".
Eso no fue obstáculo para que lo volvieran a llamar y así estuvo en Noruega, entre octubre de 2011 y febrero de 2013 junto a los etarras Iratxe Sorzábal y David Pla, en espera de una negociación con el Ejecutivo español, pero "los españoles -dijo- no vinieron". EFE
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