Dos petroleros chinos buscan ser los primeros en cruzar Ormuz tras el alto el fuego

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Shanghái (China), 9 abr (EFE).- Dos petroleros chinos totalmente cargados se dirigen desde las aguas del golfo Pérsico hacia el estrecho de Ormuz, lo que los podría convertir en los dos primeros buques de ese tipo en cruzar la vía tras el alto el fuego de dos semanas que declararon EE. UU. e Irán tras más de un mes de guerra.

Según la plataforma de seguimiento MarineTraffic, los buques 'Cospearl Lake', de bandera hongkonesa y vinculado a la naviera estatal china Cosco, y 'He Rong Hai', de bandera china y propiedad de otro operador minoritario, navegaron durante la madrugada en dirección este.

En ambos casos, los sistemas de localización muestran mensajes declarándose de propiedad y tripulación chinas en el campo donde debe figurar el destino de navegación, siguiendo el ejemplo de otros buques del país asiático que han logrado transitar por Ormuz ante el bloqueo 'de facto' impuesto por Irán.

Según Bloomberg, de conseguir cruzar este jueves, esos dos buques se convertirían en los primeros grandes petroleros no iraníes en hacerlo desde que se anunció el mencionado alto el fuego, aunque ese medio matiza que en las últimas semanas se han dado múltiples casos en que naves se han dado la vuelta en el último momento.

Además, Cosco ha apostado por la prudencia durante semanas al mantener a sus petroleros 'atrapados' dentro del Golfo, permitiendo únicamente salir a algunos cargueros vacíos.

Los buques que hoy se dirigen hacia Ormuz transportan crudo iraquí y saudí, respectivamente, lo que, según la información, plantea la pregunta de si Irán les permitirá salir por igual, ya que Teherán ha dado la mayor parte de permisos a países que, como Irak, considera amistosos, mientras que en el caso de Arabia Saudí ha sido uno de los objetivos en sus represalias por los ataques de EE. UU. e Israel.

Tras registrar caídas drásticas del tráfico de hasta el 97 % tras el inicio de la guerra, el movimiento en el estrecho de Ormuz comenzó a reanudarse con cautela el miércoles después de que EE. UU. e Irán acordaran una tregua de dos semanas que permitirá el "paso seguro" por la vía.

Sin embargo, el mismo miércoles Teherán anunció una interrupción de la navegación de los buques petroleros como respuesta a los masivos bombardeos sorpresa que Israel lanzó contra el Líbano, una información que ha negado la Casa Blanca.

Horas antes del acuerdo, Teherán aseguró que su plan estipula un "protocolo de seguridad" para garantizar el "control" iraní de este paso estratégico, por el que antes de la guerra circulaba cerca de un 20 % de las energías fósiles mundiales.

La reapertura de Ormuz ha sido una demanda de la comunidad internacional y, especialmente, del presidente estadounidense, Donald Trump, que ha amenazado reiteradamente a Irán con atacar y "arrasar" sus centrales eléctricas y sus puentes si no reabría el estrecho. Incluso aseguró que todo el país podría ser "aniquilado en una sola noche" y que volvería a "la Edad de Piedra".

En el caso de China, la evolución de Ormuz es especialmente sensible, dado que por esa ruta transita alrededor del 45 % de las importaciones de gas y petróleo del gigante asiático.

Durante las últimas semanas, la guerra ha disparado el precio del crudo, encarecido los costes energéticos y logísticos en China y obligado a las autoridades del país a intervenir temporalmente para limitar las subidas de los combustibles. EFE