São Paulo, 7 abr (EFE).- El Superior Tribunal de Justicia de Brasil (STJ) reabrió este martes el proceso penal contra Fábio Schvartsman, expresidente de la multinacional Vale, por la tragedia minera de Brumadinho, en la que murieron 270 personas el 25 de enero de 2019.
La Sexta Sala del STJ aceptó, por tres votos contra dos, el recurso de la Fiscalía que pedía reactivar la causa contra Schvartsman, acusado de homicidio calificado y delitos ambientales por el colapso de una represa en Brumadinho (Minas Gerais), señalaron fuentes de la corte.
El juicio comenzó en septiembre del año pasado con la presentación del voto del juez instructor Sebastião Reis, pero solo concluyó este martes, tras verse interrumpido a petición de otros magistrados de la sala.
Finalmente, el órgano colegiado respaldó por mayoría las tesis de Reis, quien consideró que la denuncia contra Schvartsman incluye "indicios mínimos de autoría" al describir "de forma adecuada" la conducta del antiguo jefe del gigante minero brasileño.
El STJ, considerado una tercera instancia del sistema judicial brasileño, tumbó así el habeas corpus que un tribunal inferior concedió al expresidente de Vale ante, según alegó entonces, la falta de "indicios mínimos" para dar continuidad al proceso.
Sin embargo, las familias de las víctimas siempre han sostenido que Schvartsman fue omiso en la tragedia, ya que fue informado de los peligros de seguridad que entrañaba el complejo minero de Brumadinho y no hizo nada al respecto, según pruebas documentales recabadas por organizaciones de la sociedad civil.
El 25 de enero de 2019 un dique de 86 metros de altura en la mina Córrego do Feijão se vino abajo en un complejo de Vale, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de mineral de hierro.
El colapso de la estructura generó un tsunami de 12 millones de metros cúbicos de residuos minerales que afectó a 26 municipios del estado de Minas Gerais (sureste), en uno de los mayores desastres socioambientales de la historia de Brasil.
La ola de lodo sepultó la vida de 270 personas, aunque algunos estamentos oficiales y asociaciones de víctimas contabilizan dos más, al sumar los fetos de dos mujeres embarazadas fallecidas. EFE