Miami (EE.UU.), 7 abr (EFE).- Un bote de Nutella, que se escapó y flotó dentro de la nave Orión en plena trasmisión, y demostraciones de qué comen los astronautas y cómo preparan sus comidas se han convertido en momentos icónicos de la misión lunar Artemis II, que este martes comenzó el proceso de retorno a la Tierra.
La primera mujer en llegar a la Luna, Christina Koch, y el canadiense Jeremy Hansen han explicado en videos lo que comen durante la histórica misión, que este lunes llegó a la orbita lunar tras más de medio siglo sin presencia humana.
"Esto es cóctel de camarones", ha dicho Kosch mientras sostenía una bolsa transparente con contenido rojo.
"En el espacio, la comida se come desde algún tipo de bolsa; puede ser de plástico o de envoltorio metálico porque tenemos que deshidratar gran parte de nuestros alimentos", ha agregado.
Hansen ha descrito a su compañera como "una veterana de la comida espacial", ya que ha pasado más de 300 días ingiriéndola en misiones anteriores.
Los astronautas también han enseñado judías verdes deshidratadas y otras raciones adaptadas a la microgravedad, dejando claro que el menú no se limita a papillas ni a fórmulas de emergencia.
Según la NASA, la tripulación que vuela alrededor de la Luna dispone de 189 artículos distintos en su menú, con más de 10 tipos de bebidas, entre ellas café, té verde, cacao, limonada y batidos. Entre los alimentos más comunes figuran tortillas, nueces, falda de vaca con salsa barbacoa, coliflor, macarrones con queso, calabaza, galletas y chocolate.
Sin embargo, la agencia espacial estadounidense no había hablado de la Nutella, la crema de cacao y avellana italiana, pero durante la transmisión del lunes, cuando la Orión recorrió la órbita lunar, se vio flotando un bote de Nutella.
Otro dato gastronómico que ofreció la NASA fue el origen de la presencia de las tortillas en el menú, ya que se comenzaron a consumir en las misiones espaciales gracias al astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela.
A diferencia del pan tradicional, "las tortillas no generan migas, lo cual es crucial en una nave espacial", detalla un documento difundido a la prensa.
"En microgravedad, las partículas sueltas pueden flotar, meterse en los ojos, la nariz, la ventilación o incluso interferir con equipos delicados", señala. Por eso la tortilla mexicana se convirtió hace décadas en favorita de los astronautas.
En total, los astronautas de Artemis II se han llevado 58 tortillas, 43 tazas de café y cinco tipos de salsa picante, una mezcla que suena menos a laboratorio y más a cocina de carretera con presupuesto aeroespacial.
Nada de esto es improvisado. La NASA apunta que "las selecciones del menú se preparan junto con expertos en alimentación espacial y con la propia tripulación, para equilibrar calorías, hidratación y nutrientes, sin perder de vista las preferencias personales de cada astronauta".
Para comer a bordo, los astronautas cuentan con un dispensador de agua potable para rehidratar los paquetes y un calentador de comida tipo maletín, que también se ha visto flotando en la cápsula. EFE
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