Netanyahu presume de haber asestado "diez plagas" a Irán y sus aliados en Oriente Próximo

Tras una controvertida intervención, el jefe del Ejecutivo israelí sostiene que acciones militares recientes han debilitado a adversarios regionales y reducido riesgos para su país, mientras la oposición lo acusa de haber fragmentado la sociedad y no ofrecer soluciones duraderas

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El discurso del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se produjo en el marco de la inminente celebración de la Pascua judía, una festividad que comienza al anochecer del miércoles. En este contexto, el dirigente recurrió a una simbología asociada a la tradición judía y presentó un balance de la situación regional, declarando que Irán y sus aliados han dejado de ser una amenaza existencial para Israel. Según informó la prensa basada en las declaraciones recogidas por distintos medios internacionales, Netanyahu aseguró que su país ha infligido "diez plagas" a adversarios regionales y que, en consecuencia, Israel se encuentra ahora en una posición de fortaleza estratégica.

De acuerdo con lo publicado, Netanyahu detalló en un discurso televisado en hebreo que el Ejército israelí ha realizado cinco acciones clave contra Irán. Estas incluyeron operaciones dirigidas a su programa nuclear, la capacidad de misiles balísticos, la infraestructura del régimen, sus servicios de seguridad y altos mandos, entre los que mencionó explícitamente al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en el inicio de la ofensiva el 28 de febrero. Además de estos cinco ataques contra objetivos iraníes, el jefe del Ejecutivo incluyó otras cinco acciones dirigidas a grupos y gobiernos aliados de Teherán en la región, según consignó el medio original.

Estas últimas acciones se han centrado en el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en la Franja de Gaza, el partido-milicia Hezbolá en el Líbano, los rebeldes hutíes en Yemen, milicias palestinas en Cisjordania y las fuerzas leales al ex presidente sirio Bashar al Assad, quien fue depuesto en 2024 a raíz de una ofensiva encabezada por el actual mandatario sirio, Ahmed al Shara. Netanyahu también incluyó la creación de "zonas de seguridad" en Gaza, Siria y Líbano dentro del conjunto de medidas tomadas, medida que según él, contribuye a debilitar a los adversarios de Israel y a asegurar sus fronteras.

En ese contexto, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció la ejecución de un plan que prevé la destrucción de todas las viviendas en aldeas libanesas próximas a la frontera israelí y que impediría el regreso de los 600.000 libaneses desplazados tras los enfrentamientos, según publicó la prensa. Esta política se presenta como parte de las acciones diseñadas para impactar las capacidades logísticas y de retaguardia de Hezbolá y limitar posibles amenazas en la frontera norte de Israel.

Netanyahu, a través de un video difundido en redes sociales, sostuvo que Irán perdió una cantidad significativa de recursos orientados al desarrollo de misiles balísticos, armamento nuclear y apoyo a milicias y grupos armados en países vecinos. Según las palabras del propio primer ministro reproducidas por los medios, "la inversión de un billón de dólares de Irán en misiles balísticos, armas nucleares y apoyo a grupos armados en otros países de la región se ha ido por el desagüe". Estas declaraciones formaron parte de su esfuerzo por subrayar el debilitamiento del régimen iraní frente a la ofensiva diplomática y militar israelí.

El jefe del Ejecutivo reconoció que el conflicto aún no ha terminado y destacó que se produjo "un giro estratégico" en la dinámica con Irán, señalando que ahora Israel mantiene la iniciativa y está "estrangulando" a la República Islámica. En este sentido, afirmó que la vulnerabilidad de Irán es mayor que nunca y que contrasta con la solidez de Israel en el escenario regional, de acuerdo con la cobertura de la prensa.

Las recientes manifestaciones de Netanyahu también dirigieron un mensaje tanto a los medios de comunicación como a sus rivales políticos, solicitando que "levanten la moral de nuestro bando, no la del enemigo". Según recogieron los medios, este mensaje buscaba unificar a los diversos sectores internos ante la situación de seguridad que enfrenta el país.

Mientras el primer ministro defendía la gestión de su gobierno en materia de seguridad nacional y señalaba que ha transformado la correlación de fuerzas en la región, la oposición emitió críticas al discurso y a las políticas implementadas. El líder opositor Yair Lapid respondió con dureza a las declaraciones, afirmando que "quien no cumple con su papel, una y otra vez, es el propio Netanyahu". Lapid agregó que el primer ministro "es incapaz de alcanzar una solución estratégica" y que "ha llegado el momento de reconocer que simplemente es incapaz".

El dirigente opositor utilizó un video difundido en sus propias redes para afirmar que el balance de Netanyahu sobre las transformaciones en la región no se corresponde con la realidad interna israelí, señalando que "lo único que cambió fue la sociedad israelí. Nos desmanteló desde dentro". Lapid denunció además que "una coalición de corruptos y evasores de impuestos intentó robar 800 millones de shekels a los ciudadanos de Israel", en alusión a la reciente aprobación de una legislación que otorga la exención del servicio militar a estudiantes de yeshivá, lo que sucede en un momento en el que el Ejército enfrenta dificultades para reclutar personal suficiente, según reportaron los medios.

Lapid concluyó instando a un cambio de gobierno y sugiriendo que, en vísperas de la festividad de la Pascua judía, el país necesita dejar atrás lo que calificó como "esclavitud" y avanzar hacia "la libertad". Estas intervenciones ponen de relieve la creciente polarización política en Israel, derivada tanto de la gestión de la seguridad nacional como de decisiones legislativas internas que han generado amplio debate, conforme a lo consignado por distintos medios internacionales.