La junta birmana avanza en el proceso para nombrar a Min Aung Hlaing presidente del país

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Bangkok, 31 mar (EFE).- La junta militar de Birmania avanza este martes en los pasos para nombrar presidente del país a Min Aung Hlaing, el general que lideró el golpe de 2021, en un intrincado proceso parlamentario y con el objetivo de buscar reconocimiento internacional pese a las elecciones sin oposición de diciembre.

Los miembros de la Cámara de Representantes (Pyithu Hluttaw) confirmaron en una votación celebrada hoy la nominación la víspera de Min Aung Hlaing, que el lunes dejó el cargo de comandante en jefe del Ejército para poder postularse a la presidencia.

El general golpista logró 247 de 260 votos posibles, según la retransmisión en directo de la sesión en la Cámara Baja, dominada por los militares.

El proceso forma parte de las pretensiones del régimen castrense de iniciar una transición política tras celebrar elecciones el pasado diciembre sin oposición real, cinco años después de una asonada que puso fin al camino democrático de Birmania y exacerbó el conflicto civil de décadas del país.

La Constitución birmana, aprobada en 2008 por una antigua junta militar, estipula que cada una de las dos cámaras del Parlamento y el bloque reservado a los militares en el Legislativo tienen la potestad de presentar a un candidato a presidente.

El aspirante con más votos en la selección bicameral, sin fecha fijada pero que se espera sea la próxima semana, asumirá el cargo, mientras que los otros dos ocuparán los de primer y segundo vicepresidente.

Por su parte, la Cámara Alta (Amyotha Hluttaw) eligió este martes a Nan Ni NI Aye como su candidata, mientras que el bloque militar nominó a U Nyo Saw, indica el portal opositor The Irrawaddy.

Entre el 28 de diciembre y el 25 de enero, el régimen militar organizó unas elecciones celebradas por fases en las que se impuso el Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDP), vinculado al Ejército.

Las votaciones, celebradas sin oposición real -con la Liga Nacional para la Democracia (LND) de la premio nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, ilegalizada, y la exlíder en prisión desde el golpe-, han sido tachadas de fraude por opositores, ONG y la mayor parte de la comunidad internacional.

El golpe militar sumió a Birmania en una profunda crisis política, social y económica y ha abierto una espiral de violencia con nuevas milicias civiles que han exacerbado la guerra de guerrillas que el país vive desde hace décadas.

Los militares argumentaron para tomar el poder un fraude masivo en las elecciones de noviembre de 2020, en las que el partido de Suu Kyi se impuso con una amplia mayoría y con el visto bueno de observadores internacionales independientes. EFE

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