José María Almoguera se sincera sobre su distanciamiento de Alejandra Rubio: "Es una pena"

Tras la polémica surgida por el embarazo de Alejandra Rubio, José María confesó que no tiene contacto alguno con su prima desde su retirada de la televisión y lamentó abiertamente la dificultad para resolver sus diferencias familiares

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La confirmación de que José María Almoguera y Alejandra Rubio no mantienen comunicación alguna desde que ella se apartó de la televisión revela la persistencia del distanciamiento familiar, según consignó el medio Europa Press. Esta situación se consolidó tras la reciente polémica generada por el embarazo de Alejandra, noticia de la que José María se enteró al mismo tiempo que el público espectador, en el programa ‘¡De viernes!’. El colaborador lamentó abiertamente este distanciamiento y expresó incertidumbre ante la posibilidad de una reconciliación, al afirmar: “Pues Dios dirá”.

De acuerdo con Europa Press, mientras Terelu Campos permanece en Málaga durante la Semana Santa y Carmen Borrego viaja con su esposo José Carlos Bernal hacia un destino no revelado, previo a reencontrarse con su hermana para compartir los festivos en la ciudad andaluza, José María Almoguera continúa su rutina en televisión como colaborador del espacio ‘El tiempo justo’. Fue al concluir uno de estos programas cuando decidió pronunciarse respecto al cruce de declaraciones y el enfriamiento del vínculo con su prima Alejandra Rubio.

Europa Press detalló que la tensión familiar creció a raíz del modo en que llegó a conocimiento público el embarazo de Alejandra Rubio, quien espera su segundo hijo. José María expresó en ese momento su decepción y le dirigió a su prima un mensaje público que contenía un reproche, sugiriendo que disfrutase de su embarazo junto a aquellas personas a quienes ella identificaba como su verdadera familia. A este gesto, Alejandra reaccionó con sorpresa, y replicó que su primo utilizaba el conflicto familiar como una vía para obtener protagonismo televisivo y beneficios económicos a costa suya. Tras ese intercambio, la hija de Terelu Campos comunicó que, aunque recientemente ambos familiares habían alcanzado una breve reconciliación, la distancia entre ellos no solo persistía, sino que se había incrementado sustancialmente.

El distanciamiento no ha admitido avances positivos recientes. José María confirmó, siempre según Europa Press, que las comunicaciones con Alejandra Rubio están completamente cortadas y que desde la salida de su prima de la televisión no han intercambiado palabra alguna. En declaraciones recogidas por el medio, expresó: “No hay nada... Pues sí, qué pena”, reflejando su pesar respecto a la falta de relación. Sobre la posibilidad de resolver la brecha que los separa, afirmó que el futuro permanece incierto y que solo el tiempo lo dirá.

En el mismo contexto, José María Almoguera abordó otro tema relacionado con la familia Campos al opinar sobre la publicación de las memorias de Edmundo Arrocet, tituladas supuestamente ‘Teresita se quiere casar’. El colaborador manifestó: “A mí ya no me sorprende nada, pero me parece una vergüenza, un poco irrespetuoso todo. Si se tienen que tomar acciones legales como ha dicho mi madre se tomarán”, según reportó Europa Press. Estas palabras reflejan la incomodidad que ha generado en el entorno familiar la posibilidad de que se divulguen detalles íntimos o controvertidos de la vida privada de la difunta María Teresa Campos y su entorno más cercano.

El medio subrayó que estas tensiones familiares surgen en un contexto de notable exposición mediática para los miembros de la familia Campos, donde temas personales suelen debatirse en espacios televisivos y son objeto de diversas interpretaciones públicas. La divulgación del embarazo de Alejandra Rubio y las reacciones subsiguientes han contribuido a que las relaciones dentro del clan atraviesen uno de sus momentos más delicados, evidenciando la dificultad para resolver diferencias de larga data y para evitar que cuestiones privadas se transformen en asuntos de interés público.

Europa Press también confirmó que, ante esta nueva fisura, la familia Campos se encuentra dispersa: con Terelu y Carmen cada una en distintos puntos y José María enfocado en sus labores profesionales. Durante esta Semana Santa, el acercamiento familiar no se prevé, marcando así una época de distanciamiento que se manifiesta tanto en el plano privado como ante la opinión pública. No se ha anunciado por el momento ninguna intención concreta de reconciliación o acercamiento entre los protagonistas de la disputa familiar.