Israel aprueba un presupuesto de récord con máximos históricos para el Ministerio de Defensa

La Knéset concedió luz verde al mayor desembolso en la historia del país tras un tenso debate, fuertes críticas de la oposición y reiteradas interrupciones por alertas balísticas, asegurando así la continuidad del ejecutivo de Netanyahu

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Los últimos minutos de la sesión parlamentaria en la Knéset estuvieron marcados por sucesivas pausas obligadas debido a las alertas de misiles balísticos procedentes de Irán, interrumpiendo reiteradamente el debate y retrasando el avance de la votación. En este contexto tenso y bajo estrictas medidas de seguridad, los diputados finalizaron la tramitación y dieron paso a la votación que resultó decisiva para el futuro político inmediato de Israel. La sesión concluyó con la aprobación del presupuesto estatal para el año 2026, una medida de alcance histórico que garantiza la continuidad del gobierno liderado por Benjamin Netanyahu y descarta, por el momento, la posibilidad de elecciones anticipadas, según indicó el diario The Times of Israel.

El presupuesto respaldado por la Knéset asciende a 850.600 millones de shékels, lo que equivale a 235.340 millones de euros, el monto más elevado aprobado en la historia del país. La aprobación se produjo tras una ajustada diferencia: 62 votos a favor y 55 en contra. Según reportó The Times of Israel, el debate previo a la votación se extendió más de 14 horas y estuvo dominado por enfrentamientos entre el bloque gubernamental y la oposición. Los detractores marcaron sus diferencias con duras críticas dirigidas al Ejecutivo, mientras que los aliados del gobierno defendieron la composición del presupuesto y los objetivos que plantea.

Uno de los puntos más controvertidos dentro del nuevo presupuesto es el incremento destinado al Ministerio de Defensa. Este departamento recibirá una cifra récord superior a los 142.000 millones de shékels, equivalentes a 39.300 millones de euros. Además de este monto directo, el plan financiero destina 22.000 millones de shékels (6.087 millones de euros) a gastos sujetos a los ingresos y un apartado de 82.200 millones de shékels (22.387 millones de euros) para compromisos de gasto a largo plazo. La magnitud de estos números refleja la relevancia que el aparato de defensa ha adquirido en el marco de la actual coyuntura regional y las tensiones vividas en el país durante las últimas semanas.

El debate en la cámara estuvo alimentado por opiniones opuestas en torno a la idoneidad de las políticas presupuestarias. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas y líder del partido Sionismo Religioso, defendió la propuesta oficial declarando: “Es un presupuesto que vela por el bienestar de todos y combate el coste de la vida”. Estas palabras, recogidas por The Times of Israel, responden tanto a las demandas sociales como a la presión de sectores aliados al gobierno. En contraste, Yair Lapid, principal referente de la oposición, describió el proyecto aprobado como “el mayor robo en la historia del Estado”, criticando el destino de los fondos y el reparto de los recursos públicos.

Durante el proceso, se aprobaron enmiendas finales que permitieron la asignación de cientos de millones de shékels a iniciativas priorizadas por partidos ultraortodoxos representados en la coalición de gobierno. Según detalló The Times of Israel, estos cambios implícitos sirvieron para reforzar el apoyo político necesario para la aprobación del presupuesto, en un Parlamento en el que las divisiones ideológicas y religiosas se muestran con nitidez. La redistribución de recursos hacia sectores específicos fue un punto discutido tanto en las filas oficialistas como entre los diputados opositores, quienes señalaron el desequilibrio provocado por dichas concesiones.

La sesión estuvo marcada también por una obstrucción parlamentaria iniciada por la oposición, que extendió las intervenciones y la presentación de propuestas y objeciones durante más de 14 horas consecutivas. Como consigna The Times of Israel, este intento pretendía retrasar la votación y forzar una renegociación del texto, sin obtener el resultado buscado. Finalmente, el bloque oficialista logró mantener la cohesión interna necesaria para superar la resistencia y asegurar la sanción de la ley presupuestaria.

La amenaza de ataques con misiles balísticos por parte de Irán añadió un componente de inseguridad a toda la jornada legislativa. Las sirenas activadas en distintos momentos obligaron a evacuar temporalmente el edificio parlamentario, lo que incidió en la prolongación de la sesión y acentuó la sensación de crisis en la que se desarrolló la votación. Tal como indicó The Times of Israel, la exposición de los legisladores a las alertas balísticas generó preocupación y tensó aún más el ya complejo escenario político.

Con la ratificación del presupuesto, el Ejecutivo de Netanyahu logra fortalecer su posición tras varios meses de tensiones internas y presiones exteriores. Según reflejaron diversas declaraciones recogidas por The Times of Israel, la administración priorizó la estabilidad política y la defensa nacional en el diseño del plan, argumentando que la actual situación regional exige un incremento de los recursos destinados a seguridad y defensa. Por su parte, la oposición cuestionó la transparencia del proceso y la equidad en la asignación de fondos, alertando sobre las consecuencias sociales y económicas de la estrategia adoptada.

El desenlace de la votación permite al gobierno evitar la disolución anticipada del Parlamento y el llamado a nuevas elecciones, un escenario sugerido en reiteradas ocasiones por los líderes opositores si el presupuesto no llegaba a concretarse. De acuerdo con los análisis difundidos por The Times of Israel, la aprobación otorga margen de maniobra a Netanyahu y sus socios para encarar los próximos desafíos, aunque el ambiente político continúa afectado por las divisiones y los cuestionamientos originados en la sesión prolongada y las negociaciones previas.

En el balance final, el presupuesto aprobado por la Knéset marca un hito tanto por sus dimensiones como por las condiciones bajo las cuales se llevó adelante la votación. Según consignó The Times of Israel, el nuevo paquete financiero plasma la prioridad gubernamental hacia el fortalecimiento de la defensa y responde a los compromisos asumidos con sectores influyentes de la coalición, en medio de un clima de incertidumbre y presión política.