Irán insiste en que no hay contactos directos con EEUU y duda de la voluntad de negociar de Trump

El Gobierno persa refuerza su postura frente a mensajes de Washington, critica el marco impulsado por Pakistán y rechaza toda acusación de participación en negociaciones directas, al tiempo que denuncia ataques a instalaciones nucleares y cuestiona al OIEA

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La denuncia de ataques a instalaciones nucleares por parte de Estados Unidos e Israel, junto con críticas dirigidas al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y a su director Rafael Grossi, ocupa una posición central en la respuesta diplomática iraní en medio del conflicto en curso. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, calificó estas acciones como "delictivas" y criticó la falta de condena por parte del organismo internacional, al tiempo que reafirmó que la responsabilidad inicial del conflicto recae en Washington y Tel Aviv. Según publicó la agencia Tasnim, Baqaei lamentó que el OIEA y Grossi actúen de forma parcial y expresó su preocupación por lo que denominó "indiferencia" ante la seguridad nuclear de la República Islámica.

Las autoridades iraníes reiteraron este lunes su negativa a mantener negociaciones directas con Estados Unidos y expresaron escepticismo sobre las intenciones del presidente estadounidense, Donald Trump, de avanzar en un proceso de diálogo. De acuerdo con el medio Tasnim, Baqaei subrayó que “hasta el momento no hemos tenido negociaciones directas con Estados Unidos” y recalcó que cualquier comunicación existente se ha realizado a través de intermediarios. El funcionario detalló que Teherán recibió mensajes donde Washington expresa su disposición a negociar el fin de la guerra, pero el contenido presentado por el gobierno estadounidense fue calificado como “excesivo e irrazonable”.

La situación diplomática se complica por la iniciativa impulsada por Pakistán, que buscó articular un marco de conversaciones con la participación de Egipto, Arabia Saudí y Turquía. Según consignó Tasnim, Baqaei explicó que Teherán no participó en los encuentros organizados en Islamabad ni respalda la estructura propuesta por el gobierno paquistaní. Subrayó además que se mantiene a la espera de los pasos que otros países puedan adoptar, pero enfatizó que la raíz del conflicto debe rastrearse hasta las acciones de Estados Unidos e Israel, a quienes identificó como responsables del inicio de la guerra más de un mes atrás.

“Las reuniones que mantiene Pakistán constituyen un marco que ellos mismos establecieron y en el que no participamos. Es positivo que los países de la región se preocupen por poner fin a la guerra, pero deben tener cuidado con quién la inició”, explicó Baqaei en declaraciones recogidas por Tasnim. El portavoz insistió en la claridad de la postura iraní y en la incertidumbre que observa en las posiciones estadounidenses, señalando además que, según su visión, la propia sociedad estadounidense no otorga credibilidad a la propuesta liderada por Trump.

El panorama internacional se complejiza con la estrategia estadounidense, que, según reportó Tasnim, ahora combina la apuesta diplomática con la perspectiva de aumentar la presión militar. Washington extendió el ultimátum al 6 de abril para atacar infraestructuras eléctricas en territorio iraní, en un intento de reforzar las negociaciones y presionar a la República Islámica para que acepte condiciones vinculadas al desmantelamiento de instalaciones nucleares y a la limitación del arsenal de misiles balísticos.

Al margen de este impulso negociador estadounidense, Israel llevó a cabo dos ataques sobre infraestructuras nucleares en el centro de Irán durante el pasado viernes. Según detalló la agencia Tasnim, los objetivos incluyeron una planta de agua pesada en la provincia de Arak y una fábrica de óxido de uranio concentrado en la provincia de Yazd. Baqaei denunció estos incidentes, reiterando la exigencia a la comunidad internacional para que condene tales hechos y solicitando al OIEA que adopte una postura firme frente a lo que considera violaciones de la seguridad nuclear.

En sus declaraciones, Baqaei acusó a Rafael Grossi, director general del OIEA, de utilizar "frases que complican aún más el problema" y de mantener "un enfoque totalmente erróneo" en lugar de condenar a los agresores. Según el portavoz citado por Tasnim, resulta "inaceptable" que un organismo dedicado a la no proliferación nuclear introduzca interpretaciones que, a su juicio, agravan la situación. La falta de imparcialidad del OIEA, según el portavoz, representa un obstáculo en la búsqueda de garantías para la seguridad nuclear en Oriente Medio.

Baqaei reiteró la postura de Irán, subrayando que el país ha expuesto una línea de acción clara respecto a la crisis y que se mantienen atentos a las acciones de los demás actores regionales. En contraste, calificó la estrategia estadounidense de inconsistente por sus constantes cambios de postura. El funcionario iraní indicó que cualquier avance en la resolución del conflicto depende de que quienes lo iniciaron asuman la responsabilidad e impulsen pasos concretos hacia la paz, según declaraciones recogidas por el medio Tasnim.

En suma, el gobierno persa niega categóricamente toda acusación de negociar de manera directa con Estados Unidos, rechaza el marco triangular abanderado por Pakistán, Egipto, Arabia Saudí y Turquía, y ubica el foco sobre la intervención de Washington e Israel tanto en la gestación del conflicto como en los recientes ataques a infraestructuras nucleares. El malestar con la actitud del OIEA y su director, así como el escepticismo hacia la vocación negociadora de la administración Trump, refuerzan el endurecimiento de la posición diplomática de Irán en medio de un escenario de tensión persistente, según recoge la agencia iraní Tasnim.