Al menos 17 muertos y más de 1.300 familias afectadas por graves inundaciones tras varios días de lluvia

Fuentes oficiales confirman que los principales daños ocurrieron en Taiz, Al Jawf y Al Hudaydah, donde hay desaparecidos, casas destruidas y campos devastados; la ONU advierte que el desastre exige ayuda urgente ante posibles nuevas tormentas

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La localidad de Al Najiba figura entre las zonas más afectadas por el desastre, después de que decenas de sus residentes perdieron sus viviendas y propiedades debido a las inundaciones. La situación en esta área alcanzó tal gravedad que fue designada como zona de desastre, según consignaron fuentes oficiales y organismos humanitarios, en medio de las graves secuelas de las lluvias en Yemen. Este escenario se enmarca dentro de una emergencia más amplia que ha dejado al menos 17 personas fallecidas y más de 1.300 familias damnificadas en diversas regiones del país, de acuerdo con información difundida por medios como 'The New Arab' y la agencia libanesa Naharnet.

Las precipitaciones, originadas por un sistema de baja presión procedente del mar Arábigo, han afectado especialmente el oeste de Yemen, con impacto notable en las gobernaciones de Taiz, Al Jawf y Al Hudaydah. De acuerdo con las fuentes oficiales mencionadas por dichos medios, la mayor concentración de víctimas mortales se registró en los distritos de Al Mokha y Mawza, dentro de la provincia de Taiz. Equipos de rescate lograron recuperar los cuerpos de dos menores en la gobernación de Al Hudaydah, donde aún continúan las labores para localizar a cinco desaparecidos.

El temporal provocó la destrucción total o parcial de cerca de 50 viviendas y daños significativos en infraestructuras como carreteras, las cuales quedaron intransitables. Extensas áreas agrícolas fueron arrasadas, lo que se tradujo en la pérdida de cosechas y ganado. Según detalló el medio 'The New Arab', los efectos de las inundaciones alcanzaron también a los campamentos de personas desplazadas, donde las condiciones de vida se consideran extremadamente precarias por la falta de refugios adecuados tras la destrucción de las viviendas.

La Unidad Ejecutiva para la Gestión de Campos confirmó que al menos 1.370 familias resultaron afectadas solamente en la gobernación de Al Jawf, situada en el norte de Yemen tras el agravamiento de las tormentas. Entre las familias damnificadas, 508 sufrieron daños totales en sus viviendas, mientras que 862 padecieron daños parciales, dejando a una cantidad considerable de personas sin resguardo. El organismo, citado por la agencia oficial Saba, expresó que "el desastre causó graves daños que afectaron a cientos de familias desplazadas y a la comunidad de acogida", y emitió un llamado para que Naciones Unidas y organizaciones humanitarias presten asistencia inmediata.

El Centro Nacional de Meteorología de Yemen alertó sobre la persistencia de lluvias y tormentas eléctricas en amplias regiones del país, con previsión de que las precipitaciones continúen en el norte, sur y este durante las próximas 24 horas. El organismo advirtió sobre el riesgo de nuevas inundaciones repentinas y recomendó a la población evitar cauces de agua y áreas propensas a inundaciones, además de mantener la cautela por la reducción en la visibilidad, los deslizamientos de tierra y el fuerte oleaje en zonas costeras.

De acuerdo con la información reportada por Naharnet, las autoridades yemeníes expresaron su preocupación ante la posibilidad de que se produzcan nuevos episodios de tormentas en las siguientes horas, lo que podría agravar el balance de víctimas y daños materiales. La vulnerabilidad de Yemen frente a estos fenómenos se incrementa por las dificultades estructurales del país, marcado por años de conflicto armado e inseguridad alimentaria.

La Organización de Naciones Unidas, citada por los medios mencionados, advirtió que el cambio climático estaría intensificando la frecuencia y severidad de las lluvias extremas que golpean Yemen, lo que profundiza la emergencia humanitaria. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) recordó que durante el año anterior, las inundaciones en Yemen provocaron un saldo de al menos 82 muertes y más de cien heridos, destruyeron infraestructuras básicas y afectaron a miles de familias en diferentes regiones.

La situación en Yemen continúa bajo monitoreo constante por parte de las agencias meteorológicas y de respuesta humanitaria. Las autoridades han reiterado la recomendación a quienes residen en zonas de riesgo para que permanezcan atentos a las advertencias oficiales y prioricen su seguridad ante el pronóstico de nuevas precipitaciones, mientras la comunidad internacional evalúa posibles medidas adicionales para mitigar el impacto de los desastres recientes.