Una operación desarticula en España y Reino Unido una de las redes criminales más violentas de Escocia

Trece personas resultaron arrestadas tras una acción internacional coordinada por Europol y Eurojust, que permitió desmantelar a una banda responsable de tráfico de cocaína y blanqueo de capitales, con operaciones y beneficios gestionados desde varios países europeos y Oriente Medio

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Las pesquisas revelaron que integrantes de la organización criminal mantenían sus operaciones de mando y control financiero desde España y los Emiratos Árabes Unidos, recurriendo a la coordinación a distancia para gestionar tanto las operaciones de narcotráfico como los beneficios obtenidos. Estos líderes, de acuerdo con Europol, establecieron su centro de influencia fuera del Reino Unido, y manejaron los recursos generados por la red a través de un complejo esquema internacional. Esta estructura transnacional permitía que la banda mantuviera el control sobre el territorio en Escocia mediante prácticas de intimidación y violencia asociadas al tráfico de drogas. El resultado de las investigaciones y la acción policial coordinada se tradujo en la detención de trece personas en España y el Reino Unido, logro que, según reportó Europol, desmanteló una de las organizaciones criminales consideradas entre las más violentas de Escocia.

De acuerdo con lo publicado por Europol y Eurojust, la operación internacional que culminó el viernes 27 de marzo contó con la colaboración de la Guardia Civil de España, la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido, la Policía de Escocia y personal de Europol destacado tanto en territorio español como escocés, para asegurar la coordinación inmediata entre los equipos involucrados. En particular, cinco arrestos se realizaron en las provincias españolas de Málaga y Barcelona, mientras que las otras detenciones ocurrieron en Lanarkshire, Glasgow y West Lothian, localidades escocesas consideradas claves en las actividades de la red desarticulada.

Según detalló Europol, la investigación tenía en la mira desde 2020 la introducción de importantes cantidades de cocaína en Escocia, contabilizando cientos de kilogramos bajo el control de este grupo. La banda, además, instrumentaba el blanqueo de varios millones de libras esterlinas a través de una red internacional de movimientos de capital, utilizando mecanismos sofisticados para tratar de impedir ser rastreados por las autoridades financieras y policiales. El manejo de estas actividades ilícitas se realizaba a través de una estructura de mando que, pese a los esfuerzos policiales previos, se mantuvo estable y operativa a lo largo de los años, hasta la operación final.

El medio Europol enfatizó que la intensificación de la investigación se produjo a partir de la creación de un Grupo Operativo bajo su coordinación en mayo de 2024. En este contexto, especialistas en delitos financieros aportaron herramientas para el rastreo y análisis de grandes volúmenes de datos y comunicaciones protegidas por sistemas de cifrado utilizados por la organización. El seguimiento permitió trazar la ruta del dinero ilícito, identificar activos y detectar modalidades de blanqueo presentes en diferentes jurisdicciones.

Dentro del marco de la operación internacional, las autoridades contaron con el apoyo de dos países clave fuera de Europa: Emiratos Árabes Unidos, desde donde algunos líderes impartían órdenes, y Turquía, donde se procedió a incautar activos vinculados a la red. Según informó Europol, en Turquía se confiscaron dos terrenos, una villa y participación accionaria en una empresa, bienes cuyo valor ronda los 600.000 euros. Estas incautaciones forman parte de los esfuerzos para privar a la organización de los recursos generados por sus actividades delictivas.

La investigación que vigila la labor de esta red no se ha limitado a los delitos económicos. Según consignó Europol, también se analizan episodios violentos relacionados con el crimen organizado en Escocia, incluyendo varios tiroteos atribuidos a conflictos internos de la banda y su lucha territorial. Los investigadores examinan estos incidentes violentos a la par de la búsqueda de potenciales cómplices que puedan haber escapado de la reciente operación.

La operación también se benefició de la cooperación de autoridades turcas y de los Emiratos Árabes Unidos, países que facilitaron información y colaboración en el proceso de identificación y localización de los sospechosos, así como en el rastreo e incautación de bienes. Europol subrayó que la labor de coordinación entre organismos internacionales resultó fundamental para desarticular la estructura jerárquica de la banda y desmantelar su capacidad operativa transnacional.

La organización criminal había consolidado una presencia relevante en diferentes países europeos, focalizando sus principales actividades ilícitas en el tráfico de cocaína, mientras desplegaba mecanismos de blanqueo de capitales en varios territorios. El análisis de Europol estableció que el grupo, investigado desde hace varios años, contaba con el respaldo logístico y tecnológico para mantener sigilosamente su estructura de mando y dirección financiera, hasta que las acciones policiales concertadas lograron romper la cadena de mando y sus flujos económicos.

Europol puntualizó que la investigación, aún abierta, sigue adelante para identificar a otros posibles integrantes y desmantelar completamente las redes secundarias asociadas a la organización principal. Además de las detenciones, las autoridades continúan analizando la información recopilada en dispositivos electrónicos, documentos y registros financieros, al igual que comunicaciones interceptadas durante la operación.

El caso resalta cómo la internacionalización de las actividades delictivas, según explicó Europol, plantea desafíos significativos para las autoridades nacionales, lo que ha incrementado la cooperación y coordinación entre organismos policiales de distintos países. En esta ocasión, la participación de varias agencias permitió actuar con rapidez, decomisar bienes y asegurar pruebas fundamentales para la causa judicial que se sigue abiertas en distintas jurisdicciones.

Tras el éxito de la intervención, numerosas instituciones participantes reconocieron la importancia del intercambio de información y la colaboración directa sobre el terreno para lograr la aprehensión de los responsables y bloquear el acceso de la organización a los beneficios delictivos. Según Europol, la estructura desmantelada representa uno de los grupos criminales con mayor grado de violencia y sofisticación en Escocia en los últimos años, con ramificaciones que alcanzaban tanto al comercio de drogas como al lavado de dinero a gran escala.