Carmen Rodríguez
Madrid, 28 mar (EFE).- La cuenta atrás para que el ser humano vuelva a la órbita de la Luna está en marcha. Un "acontecimiento importantísimo", dice el astronauta Michael López-Alegría, quien ha desarrollado su carrera en el espacio, un lugar de donde se vuelve "un pelín mejor" persona.
López-Alegría (Madrid, 1958) fue el primer astronauta nacido en España en viajar al espacio, donde ha pasado, en total, más de nueve meses, y acumula casi 68 horas de paseos espaciales, un récord logrado durante sus años en la NASA. Ahora es el astronauta jefe de la empresa Axiom Space.
El astronauta ha hablado con EFE en una visita a Madrid para presentar en la Universidad Pontificia Comillas un nuevo grado en Ingeniería Biomédica. La ingeniería es -dijo en la presentación- "una forma de pensar" y explicó que se hacen misiones espaciales porque "explorar es una necesidad humana".
PREGUNTA. El próximo día 1 está previsto que despegue el cohete que llevará a cuatro personas a la órbita lunar. ¿Qué supone este momento para la humanidad y para usted como astronauta?
RESPUESTA: Cuando era pequeño mi sueño era ser astronauta por el alunizaje en la Luna, tenía once años y, en ese momento, ya me planteé la idea de ser astronauta, para mí era una gran inspiración.
En esa época se creía que, por estas fechas, estaríamos ya en Marte y, por varias razones, no hemos vuelto en más de 50 años, pero ahora sí y creo que es un acontecimiento importantísimo.
P: ¿Es una nueva etapa?
R: Claro, esta es la primera misión. El nuevo administrador de la NASA (Jared Isaacman) acaba de anunciar un programa muy ambicioso: ir primero una vez al año, luego dos veces al año, establecer una base, como una mini Estación Espacial Internacional (EEI).
P: La NASA prevé pisar la Luna hacia 2028, ¿es creíble?
R: Creo que 2028 es más realista que 2027. Me parece ambicioso, pero posible, siempre hay que poner una meta y creo que esa es razonable.
P: ¿De qué sirve establecernos en la Luna?
R: La meta próxima es Marte y para ir tendremos que esperar un tiempo porque no tenemos una tecnología de propulsión lo suficientemente avanzada -para acortar el viaje-, tampoco sabemos cómo operar en una superficie extraterrestre.
La idea es tener esa experiencia en la Luna y además aprovechar sus recursos: el hielo que se supone que hay, el regolito (que cubre la superficie), el helio 3, que para un futuro será muy importante. Se trata de una combinación de cosas.
La idea no tiene que ser ir y volver, dejando allí unas banderas.
P: Hay gente que se pregunta por qué se está tardando tanto si ya se hizo hace 50 años. ¿Pesan factores como la seguridad de las tripulaciones?
R: Ese es un factor, otro es que, hasta ahora, no ha habido mucha voluntad. En esa época era la carrera espacial (con la Unión Soviética) y ahora hay otra con los chinos, lo cual empuja bastante, aunque esta iniciativa se hizo antes de que saliera China como competidor.
P: En un mundo tan convulso, tan polarizado ¿no habría que aprender de la colaboración en el espacio?
R: Se puede aprender mucho de lo que hacemos en el espacio. La misión Axiom 1 (la primera totalmente privada a la EEI) fue justo después de la invasión de Ucrania y había tres cosmonautas a bordo. Todo el mundo se preguntaba: '¿Esto cómo va a ser?' Buscamos las cosas que tenemos en común, no las que nos diferencian y la verdad es que fue muy bien, no se hablaba de la guerra.
Buscar cosas en común se debe hacer más frecuentemente en la Tierra. Desde el espacio no se entiende por qué tenemos tantos conflictos, por qué hay hambre. Se ve un planeta tan bonito, tan único y se da la sensación de que debemos trabajar más en equipo.
P: ¿Uno se vuelve más bueno cuando está en el espacio?
R: Se vuelve más tolerante, más agradecido y, sí, yo creo que la persona vuelve un pelín mejor.
P: Vivimos la era del nuevo espacio, abierto a más países y a las empresas. ¿Cómo cambia esto el tablero?
R: Creo que es un paso lógico. El papel de los gobiernos, de los Estados es abrir nuevas fronteras, como hizo Colón, como hizo Estados Unidos con la expansión al Oeste.
Una vez que se puede establecer el tránsito para llegar con seguridad, el gobierno, el Estado, deben abandonar el lugar e ir a la próxima frontera, dejar que el comercio entre y desempeñe su función.
Eso es lo que está pasando ahora en la órbita baja terrestre (LEO), mientras la NASA y las otras agencias van ya a la Luna, en la LEO se va a tener una estación espacial privada, creo que es un paso muy lógico.
P: La EEI se desorbitará a comienzos de la próxima década y Axiom Space es una de las empresas que quiere a construir una, ¿en qué punto está?
R: La NASA acaba de enviarnos una solicitud de información porque quiere introducir cambios en el programa.
La idea es lanzar el primer módulo en 2028, que se acoplará a la EEI y transferir algunos equipos e instalaciones. Cuando se desorbite, ese módulo se separará para unirse a otro que estará en órbita, logrando una estación pequeña, pero totalmente funcional, a la que ir añadiendo módulos.
P: ¿Qué se hará allí?
R: En la EEI la investigación llega hasta cierto punto, cuando algo se pude llevar ya al mercado hay que parar porque su papel no es sacar beneficios, sino la investigación pura, pero la estación privada sí puede y debe. Además, se puede hacer publicidad, películas, estamos abiertos a esas ideas.
P: ¿Le gustaría ser una de las personas que viajen a la Luna en un futuro?
P: Me gustaría mucho, pero me temo que no, tengo que admitir que es un sueño que se va a quedar conmigo. Pasarán unos años antes de que las empresas comerciales vayan a la Luna con sus propios astronautas y no veo que esté aún en activo en ese momento. EFE
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