AMP.Irán anuncia ataques contra un buque logístico estadounidense cerca de uno de los principales puertos de Omán

Un portavoz militar persa ha confirmado el uso de drones armados contra una embarcación vinculada a Washington cerca de Salalá, mientras Omán condena el incidente y la naviera Maersk paraliza temporalmente sus operaciones en la zona por razones de seguridad

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La naviera Maersk ha paralizado de forma temporal todas sus actividades en el puerto de Salalá durante 48 horas tras la reciente acción armada iraní, que causó daños en una grúa de la terminal y forzó la evacuación rápida de las instalaciones, según informó Maersk en un comunicado publicado en su página web. La compañía expuso que esta medida responde a razones de seguridad tras el ataque perpetrado en las inmediaciones del puerto, señalando que mantendrá informados a sus clientes acerca de cualquier modificación en el reinicio de las operaciones conforme disponga de nueva información.

El Ejército de Irán anunció este sábado que atacó una embarcación logística vinculada a Estados Unidos cerca del puerto de Salalá, situado en una zona relevante del tránsito marítimo internacional. Según publicó la agencia oficial omaní ONA, el incidente consistió en el lanzamiento de, al menos, dos drones armados con explosivos, que impactaron en el buque y ocasionaron heridas a un trabajador extranjero además de generar daños materiales en las instalaciones del puerto.

Ebrahim Zolfaqari, portavoz del mando militar iraní, explicó que la nave estadounidense se encontraba a "una distancia considerable del puerto" en el momento del ataque y afirmó que las infraestructuras portuarias omaníes no constituyen un objetivo en las represalias que Irán dirige contra Estados Unidos, de acuerdo con el comunicado difundido por el Ejército iraní. Las autoridades omaníes confirmaron el ataque y subrayaron la afectación en sus instalaciones, así como la atención prestada al trabajador lesionado.

Omán manifestó su firme rechazo a lo que calificó como ataques hostiles, al reiterar en un comunicado su condena por estos hechos. Además, el gobierno omaní resaltó su disposición a adoptar todas las medidas que resulten necesarias para proteger la seguridad nacional y la integridad de las personas en su territorio, detalló la agencia ONA. Este pronunciamiento ocurre en un contexto de especial sensibilidad regional, teniendo en cuenta el papel del ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, quien mantiene vínculos diplomáticos destacados con Irán y ha ejercido labores de mediación en los contactos entre Washington y Teherán acerca del programa nuclear iraní, aunque la última ronda de negociaciones resultó infructuosa.

La compañía Maersk señaló en su informe que la suspensión de operaciones se implementó tras resultar dañada una grúa como consecuencia del ataque y tras decretarse la evacuación de la terminal portuaria. La empresa dejó constancia de que la reanudación del tráfico comercial en Salalá depende de la evolución de la situación de seguridad, asegurando que actualizará a sus clientes en cuanto disponga de información adicional o de variaciones en la duración de la medida.

El ataque de Irán añade presión en una zona de gran relevancia comercial y geopolítica. El puerto de Salalá constituye un punto estratégico en la península de Omán, por donde transitan importantes rutas marítimas internacionales y en el que operan compañías multinacionales. Según informó la agencia ONA, las autoridades omaníes están evaluando el impacto del incidente en la seguridad tanto de la infraestructura local como del personal.

El episodio refleja la persistencia de tensiones entre Teherán y Washington, que se extienden al terreno del comercio marítimo y la seguridad internacional. De acuerdo con las autoridades iraníes, el ataque representa una represalia en el marco del conflicto entre ambos países, aunque el portavoz militar enfatizó que la intención no es extender el daño a instalaciones omaníes. El seguimiento de la situación permanece abierto, mientras navieras y organismos regionales evalúan el impacto inmediato y los riesgos asociados al tráfico marítimo en la zona afectada.