Rubio afirma antes de la cumbre de Exteriores del G7 que reabrir Ormuz va en el "interés nacional" de sus miembros

Estados Unidos exhorta a los socios del G7 a asumir mayor protagonismo en la reapertura del estrecho, destacando la importancia energética global y recordando el papel clave de Washington en conflictos recientes como Ucrania e Irán según declaraciones de Rubio

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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que la reapertura del estrecho de Ormuz podría concretarse rápidamente si Irán cesa sus amenazas al transporte marítimo mundial, señalando que dichas acciones constituyen una violación del Derecho Internacional. Rubio formuló estas declaraciones tras su arribo a Francia para participar en la cumbre de ministros de Exteriores del G7, contexto en el que remarcó la relevancia del paso marítimo para los países integrantes de este grupo y su impacto en el suministro energético global. Según informó el medio de comunicación, Rubio insistió en que la reapertura de Ormuz responde directamente a los intereses nacionales de los miembros del G7, especialmente de aquellos que dependen de ese canal para el abastecimiento de combustible.

Durante su breve encuentro con la prensa tras descender del avión en territorio francés, Rubio expresó que, aunque Estados Unidos no depende en igual medida de Ormuz para su provisión de energía, otras naciones del G7 obtienen gran parte de su combustible a través de este estrecho, por lo que consideró fundamental la intervención conjunta. De acuerdo con lo publicado, el secretario de Estado manifestó que los países aliados “deberían tomar cartas en el asunto”, llamando a una mayor implicación frente al cierre de facto impuesto por Irán en respuesta a la ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel, medida que pronto cumplirá un mes.

Al abordar la naturaleza del apoyo solicitado, Rubio evitó precisar el tipo o cantidad de ayuda que Washington espera de sus socios, limitándose a señalar que los detalles recaen en el Departamento de Guerra, actualmente dirigido por Pete Hegseth, según detalló el medio. “Les conviene ayudar. Quiero decir, los otros países obtienen mucho más combustible de allí que nosotros”, afirmó Rubio, reiterando que la problemática trasciende a Estados Unidos y compromete la estabilidad energética a escala global, reforzando el llamado a una acción multilateral.

Durante la ronda de preguntas, el funcionario estadounidense evitó responder si la reapertura del estrecho requeriría la participación de tropas terrestres, aunque subrayó la importancia de que Irán abandone las amenazas para restablecer la navegación. En este sentido, Rubio criticó la postura de varios Estados, algunos de los cuales han rechazado abiertamente la intervención militar de Estados Unidos e Israel contra Irán. Citó especialmente la posición del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien describió repetidas veces la ofensiva como “ilegal”.

Según consignó la fuente, Rubio defendió la política exterior estadounidense en el marco de conflictos recientes, como la guerra en Ucrania. Alegó que Washington ha brindado más apoyo que cualquier otro país en ese conflicto, pero lamentó la falta de reciprocidad por parte de los aliados europeos frente a la situación en Oriente Medio. Rubio indicó: “Hubo un par de líderes en Europa que dijeron que esta no era la guerra de Europa. Bueno, Ucrania no es la guerra de Estados Unidos y, sin embargo, hemos contribuido más a esa lucha que cualquier otro país del mundo”.

La cobertura del medio agregó que Rubio puso énfasis en que Estados Unidos recibe frecuentemente peticiones de ayuda militar en situaciones internacionales, recalcando que ahora espera una mayor implicación cuando los intereses norteamericanos y del G7 se ven comprometidos directamente por el cierre de Ormuz. Además, advirtió que la Administración de Donald Trump tomará en consideración la falta de apoyo europeo cuando evalúe futuras colaboraciones.

Respecto al proceso negociador con Irán, Rubio se mostró cauteloso pero reconoció “algunos avances concretos” en la mediación a través de países intermediarios, aunque prefirió no revelar identidades ni detalles sobre el contenido de dichos avances. “Es un proceso continuo y cambiante, y no es algo que vayamos a negociar ni a comentar en los medios”, señaló. Al mismo tiempo, evitó ofrecer proyecciones sobre los resultados del diálogo, limitándose a decir que la evolución se observará con el tiempo.

El medio reportó que estas declaraciones se producen tras la confirmación del enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, sobre el envío de una propuesta de acuerdo de quince puntos presentada a Irán para facilitar el fin de la guerra. Paralelamente, el presidente Donald Trump anunció que ha extendido, una vez más, la suspensión de ataques contra las instalaciones eléctricas iraníes por un lapso de diez días, medida que se mantendrá hasta el 6 de abril. Esta suspensión se produce luego de retrasar los bombardeos por cinco días y tras haber emitido un ultimátum de 48 horas a Teherán para que normalizara la apertura del estrecho de Ormuz.

De acuerdo con la información del medio citado, el contexto internacional actual vincula la reapertura del estrecho de Ormuz a decisiones conjuntas y pone en relieve el papel de Estados Unidos tanto en el mantenimiento de rutas energéticas estratégicas como en la negociación de salidas diplomáticas que eviten una escalada mayor en la región de Oriente Medio. La situación mantiene la atención de las naciones del G7 y marca uno de los puntos prioritarios en la agenda de la reunión de ministros de Exteriores.