Las autoridades iraníes denuncian dos ataques mortales en zonas residenciales, uno con seis fallecidos

Al menos dos bombardeos en Urmía y Qom dejan varios fallecidos y viviendas destruidas, según fuentes oficiales iraníes, mientras las operaciones de rescate continúan y aumentan las acusaciones contra fuerzas extranjeras por la reciente escalada de ataques

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Los equipos de rescate mantienen sus labores en localidades afectadas tras los bombardeos reportados este viernes por fuentes iraníes, en medio de denuncias por parte de autoridades locales que vinculan los hechos con fuerzas extranjeras. El medio oficial iraní Fars informó que las operaciones de emergencia continúan activamente en Urmía, en la región de Azerbaiyán Occidental, y en Qom, donde las autoridades han confirmado varias muertes y viviendas destruidas. Según informó Fars, ambos ataques han incrementado las tensiones en el país, a la par que funcionarios iraníes responsabilizan de manera directa a Estados Unidos e Israel por la reciente escalada de acciones militares en territorio iraní.

De acuerdo con las declaraciones recogidas por Fars, el responsable de seguridad del gobierno regional de Qom, Morteza Heydari, aseguró que “se ha confirmado el fallecimiento de seis personas, pero aún se desconoce el número de heridos”. Detalló también que el impacto del bombardeo tuvo lugar en Pardisan, una zona situada al sur de la ciudad de Qom, donde resultaron dañadas tres viviendas debido a la explosión. Heydari manifestó que los bombardeos se atribuyen a “agresores estadounidenses y sionistas”, utilizando términos empleados recurrentemente por autoridades iraníes para referirse a Estados Unidos e Israel.

El medio Fars también consignó declaraciones del director de la oficina de gestión de crisis de Azerbaiyán Occidental, quien advirtió de “un ataque con misiles directamente contra una zona residencial”. Los equipos de rescate encontraron que cuatro viviendas resultaron completamente destruidas en Urmía, y según reportaron las autoridades, el ataque ha dejado tanto muertos como heridos, aunque hasta la madrugada no pudieron precisar la cantidad exacta de afectados. El funcionario regional calificó el bombardeo como “otro crimen de guerra” y reiteró el señalamiento hacia el “enemigo israelí-estadounidense”.

Estos hechos ocurren en un contexto de creciente inestabilidad en la región, según publicó Fars, y se suman a ataques que han tenido lugar durante las últimas cuatro semanas. Las cifras oficiales del gobierno de Irán, replicadas por Fars, indican que los ataques han dejado un saldo acumulado de más de 1.500 fallecidos en dicho periodo. Por otra parte, la organización Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó ese balance y sostiene que la cifra ya supera los 3.329 muertos a consecuencia de las operaciones militares en territorio iraní.

La destrucción de viviendas y la falta de un número definitivo de personas heridas dificultan las tareas de asistencia y reconstrucción en las zonas afectadas. Según reportó Fars, familias han perdido sus hogares en Pardisan y en áreas residenciales de Urmía, donde las labores de búsqueda de víctimas y atención a los sobrevivientes permanecen activas. Los servicios de emergencia intentan determinar cuántas personas continúan atrapadas entre los escombros y proporcionar la atención médica necesaria a los heridos.

Las autoridades regionales insisten en vincular estos sucesos con una cadena de ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, en medio de una acusación mantenida por el gobierno central iraní sobre la injerencia de fuerzas extranjeras. Los representantes gubernamentales mantienen su rechazo a la acción militar en zonas donde residen civiles, insistiendo en que los ataques constituyen violaciones graves al derecho internacional. El medio Fars subrayó que las denuncias sobre crímenes de guerra han vuelto a tener notoriedad en la retórica de funcionarios locales y nacionales de Irán, quienes demandan respuestas de la comunidad internacional.

Los recientes bombardeos también han generado reacciones dentro del país respecto a la protección de la población civil y la capacidad de respuesta de las autoridades ante emergencias de gran magnitud. Según Fars, la preocupación crece entre distintos sectores sociales por la posibilidad de que nuevos ataques afecten áreas residenciales en otras ciudades. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos renovaron su llamado a la protección de civiles frente a la escalada de enfrentamientos reportados en territorio iraní durante las últimas semanas.

El panorama se complica por la falta de información precisa sobre la cantidad de víctimas en algunos de los ataques más recientes, mientras continúa la búsqueda entre los escombros y la asistencia a los damnificados. Según declaraciones recogidas por Fars, las autoridades locales mantienen tareas en coordinación con equipos de rescate y organismos de gestión de emergencias para atender las consecuencias de los bombardeos y registrar un balance actualizado de fallecidos y heridos.

El seguimiento de la situación permanece abierto, según reportó Fars, a la espera de balances oficiales que permitan dimensionar el alcance y el impacto humano y material de los bombardeos de este viernes en Qom y Urmía. La controversia sobre la responsabilidad de fuerzas extranjeras sigue en el centro del discurso político iraní, a medida que continúan las operaciones de rescate y la atención a los afectados por los ataques.