La presidenta de la UCAM define la Semana Santa de Popayán (Colombia) como un "faro de fe y esperanza"

Durante su pregón en Popayán, María Dolores García instó a los presentes a “vivir estos días desde la esperanza”, resaltando la profundidad espiritual y el valor intergeneracional de una celebración calificada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad

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La invitación de María Dolores García a experimentar la Semana Santa “desde la esperanza” marcó el inicio del pregón oficial en Popayán, donde la presidenta de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) destacó el significado profundo y el papel intergeneracional de esta celebración, catalogada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. El acto tuvo lugar en la iglesia de Santo Domingo y reunió a autoridades civiles, representantes eclesiásticos y miembros de diferentes cofradías, según consignó la UCAM.

De acuerdo con la institución, María Dolores García enfatizó durante su discurso el carácter espiritual de la Semana Santa en Popayán, señalando que se trata de “una oportunidad privilegiada para reflexionar sobre los misterios centrales de la fe cristiana: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo”. Destacó también que este período hace visible que “el camino de la Cruz no termina en el dolor. Conduce siempre, inexorablemente, hacia la luz de la Resurrección”. Estas palabras, recogidas por la UCAM, subrayaron la trascendencia de las procesiones como manifestaciones de fe y herramientas clave para la transmisión de valores de generación en generación.

Las procesiones de Popayán, reconocidas en 2009 por la UNESCO por su valor cultural, formaron parte central del mensaje de García. Según informó la UCAM, la presidenta consideró que estas tradiciones no constituyen únicamente un legado cultural, sino que se mantienen como “una herencia viva que se recibe, se guarda y se transmite de generación en generación”. Además, destacó la relevancia de la ceremonia y la implicación de la comunidad en todos sus niveles, desde los cargueros hasta los participantes más jóvenes. En palabras de García, quienes acuden a estos rituales encuentran “una escuela de fe y compromiso”, lo que contribuye a la continuidad y el fortalecimiento del vínculo social y religioso.

Durante su intervención, la presidenta de la UCAM también puso especial atención en la experiencia estética y emocional que proporcionan las celebraciones. Para García, “la contemplación de las imágenes sagradas es una auténtica fiesta para los ojos y, al mismo tiempo, un estímulo profundo para el corazón creyente”. El medio institucional reportó que este aspecto refuerza la función de la Semana Santa como un espacio de encuentro y renovación de la espiritualidad colectiva.

Reconocida por la participación activa de la ciudadanía y la atmósfera de recogimiento y solemnidad, la Semana Santa de Popayán se distingue de otros contextos por su sentido comunitario y su proceso permanente de transmisión de valores religiosos y culturales. García instó a los asistentes a mantener viva la fe en las actividades cotidianas, recordando que “el camino de la Cruz conduce a la Resurrección”.

El medio de la UCAM detalló que la visita de la presidenta a Popayán se enmarca en una agenda más amplia en Colombia, la cual ha incluido la participación en los desfiles procesionales clave como el Viernes de Dolores y el Domingo de Ramos. También ha sostenido diversos encuentros con representantes de instituciones educativas y líderes locales. Entre estos, la renovación del acuerdo de colaboración con la Universidad Uniautónoma del Cauca figura como uno de los logros relevantes. Además, mantuvo reuniones de trabajo con el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz, y con el arzobispo de la diócesis, monseñor Omar Sánchez.

La presencia de García durante los actos y la implicación en la vida institucional local refuerzan los lazos entre la UCAM y las entidades colombianas, según publicó la UCAM. La intervención de la presidenta en el pregón buscó recalcar cómo Popayán, a través de su Semana Santa, permanece como “un faro de fe y esperanza que ilumina no solo a la ciudad, sino a toda la comunidad cristiana”, concluyó su participación según reportó la UCAM.