Condenado a 7 años y medio un mosso vinculado al tráfico de 620 kilos de cocaína en Lleida

Un policía autonómico fue sentenciado a prisión y enfrenta una multa millonaria tras ser hallado responsable de colaborar con una red criminal que introdujo grandes cantidades de estupefacientes, según el fallo judicial al que accedió Europa Press

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El tribunal acreditó que un agente de los Mossos d'Esquadra realizó pagos por más de 85.000 euros para financiar una operación de tráfico de cocaína, según la sentencia recogida por Europa Press. Esta colaboración permitió la importación desde Panamá de 620 kilos de esta sustancia estupefaciente, que luego ingresaron a España ocultos en el interior de un rotor transportado en un contenedor marítimo. La droga, valorada en más de 22 millones de euros en el mercado negro, llegó al puerto de Barcelona y posteriormente fue trasladada hasta Lleida, donde se almacenó en una nave industrial alquilada por gestión directa del propio policía.

Según informó Europa Press tras acceder al fallo judicial, la Audiencia Provincial de Lleida estableció una condena de 7 años y medio de prisión y una multa de 28 millones de euros para el agente autonómico, hallándolo cooperador necesario en el delito de tráfico de drogas. Además, el medio consignó que la sentencia también alcanza a otros cuatro implicados, cuyas penas oscilan entre los 2 y los 6 años de prisión y multas comprendidas entre los 11 y los 22 millones de euros, según el grado de implicación que se acreditó durante el proceso. En conjunto, el tribunal impuso sanciones económicas que suman un total de 66 millones de euros para el grupo.

El tribunal consideró que la participación del funcionario policial fue determinante, ya que no solo efectuó los pagos que sustentaron la operación criminal, sino que además desempeñó un rol activo en la logística, encargándose de las gestiones necesarias para asegurar la nave de almacenamiento en Lleida. Según detalló Europa Press, parte del dinero invertido por el mosso fue disfrazado mediante la emisión de facturas falsas entre las distintas empresas vinculadas a los procesados. Estos documentos aparentaban justificar trabajos que nunca se realizaron, con el objetivo de ocultar el verdadero destino de los fondos, que finalmente fueron utilizados para la adquisición del cargamento de cocaína.

La labor del grupo criminal involucra la importación de cocaína en grandes cantidades, recurriendo a métodos de ocultación sofisticados. La droga entró desde Panamá, utilizando como escondite el interior de un rotor contenido en un envío marítimo, estrategia que fue detectada a partir de las investigaciones policiales. Europa Press reportó que los miembros de la trama trabajaron de manera coordinada para asegurar el traslado y almacenamiento seguro de los estupefacientes hasta la localidad de Lleida.

El fallo de la Audiencia Provincial especifica que cada uno de los procesados recibió penas y multas proporcionales a su nivel de implicación en la operación. En el caso del mosso condenado, la sentencia subrayó su responsabilidad, tanto en la financiación como en las decisiones logísticas clave de la operación. Esta condena resalta la gravedad de los delitos cometidos por personas integradas en instituciones policiales, según detalló el medio.

De acuerdo con Europa Press, la investigación permitió reconstruir la secuencia de hechos que llevó a la importación de los 620 kilos de cocaína, desde la financiación de los pagos iniciales, la elaboración de facturación fraudulenta y la contratación ficticia de servicios, hasta la gestión inmobiliaria para disponer de un lugar seguro donde esconder la carga ilícita. La droga fue finalmente interceptada por las autoridades antes de su distribución en el mercado negro, donde su valor superaría los 22 millones de euros.

El proceso judicial evidenció la complejidad de las operaciones criminales con ramificaciones institucionales y empresariales. Según publicó Europa Press, las empresas relacionadas con los procesados jugaron un papel fundamental en el intento de blanquear las transacciones y ocultar el flujo de capitales destinados a la compra de estupefacientes. La sentencia también hace hincapié en el uso de la infraestructura empresarial para dar apariencia de legalidad a movimientos financieros irregulares.

La condena impuesta destaca como uno de los casos más relevantes en la lucha contra el tráfico de drogas en la región, debido al alto volumen de cocaína incautada y la participación de un agente policial en activo. Europa Press remarcó que el fallo judicial constituye un precedente respecto al grado de responsabilidad que se atribuye a funcionarios públicos involucrados en delitos de narcotráfico y operaciones de blanqueo de capitales conectadas.