La Eurocámara da luz verde final a las nuevas normas de gestión de crisis bancarias

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Bruselas, 26 mar (EFE).- El Parlamento Europeo dio este jueves su visto bueno definitivo a las nuevas normas de gestión de crisis bancarias, que ampliarán las posibilidades de una intervención europea cuando bancos pequeños o medianos estén en problemas y permitirán utilizar los fondos de garantía de depósitos para financiarlas en algunos casos.

El pleno de la Eurocámara aprobó el acuerdo al que llegó en junio pasado con los Estados miembros sobre el nuevo marco de gestión de crisis y garantías de depósitos para la UE (CMDI, por sus siglas en inglés) propuesto en 2023 por la Comisión Europea, con lo que este podrá entrar en vigor y empezará aplicarse en un plazo de dos años.

El eurodiputado popular checo Ludek Niedermayer, responsable del dosier, subrayó que este marco "más fuerte y coherente" amplía el sistema de resolución europeo a más bancos, "mejora las salvaguardas" para ciudadanos y empresas al aclarar qué trato recibirán sus fondos en caso de quiebras bancarias y "reduce la dependencia del dinero del contribuyente" para manejar estos escenarios.

Las normas adoptadas por la UE a raíz de la crisis financiera de 2008 pusieron en común la supervisión y resolución de los grandes bancos europeos, aquellos considerados demasiado grandes para caer, pero dejaron la gestión de las crisis en entidades pequeñas y medianas en manos de cada Estado, lo que genera un trato diferente en función del país y propicia que acabe pagando el erario público.

Para paliar esta situación, las nuevas normas permitirán aplicar una resolución europea -en lugar de un procedimiento de insolvencia al uso- para los bancos de menor tamaño si está justificado en aras del interés público, algo que deberán evaluar teniendo en cuenta también el impacto nacional y regional de la quiebra de la entidad en cuestión.

Normalmente, antes de recibir financiación pública, los bancos deben acometer un "rescate interno" cubriendo pérdidas a la altura del 8 % del total de sus fondos propios y pasivos, de modo que accionistas y acreedores son los primeros en línea a la hora de sufrir pérdidas.

Las nuevas normas permitirán que los bancos pequeños y medianos que no logren alcanzar ese porcentaje con sus propios colchones de capital puedan utilizar, solo como último recurso, los fondos de garantías de depósitos nacionales para cubrir esa brecha y financiar la resolución.

De esta manera será la propia banca la que costee la operación, puesto que son las entidades las que alimentan esos sistemas de garantías de depósitos.

La UE ha abierto esta puerta debido a que los bancos de menor tamaño suelen tener más dificultades para conseguir en el mercado esos fondos frente a pérdidas, pero ha incluido salvaguardas para asegurar que accionistas y acreedores siguen estando en primera línea a la hora de pagar.

Además, solo podrá recurrirse a los sistemas de garantía si los fondos necesarios para la resolución no superan los que tendrían que pagar para reembolsar los depósitos protegidos en una hipotética liquidación.

Por otro lado, el marco clarifica la jerarquía a la hora de recuperar el dinero en caso de una liquidación o resolución bancaria y mantiene la máxima prioridad para esos depósitos garantizados, es decir, aquellos de particulares hasta 100.000 euros.

En una segunda categoría estarían los depósitos de minoristas, microempresas y pymes que no están protegidos por los fondos de garantía, seguidos de aquellos en manos de autoridades públicas pequeñas como ayuntamientos o gobiernos regionales, siempre y cuando estos no sean inversores profesionales. EFE