San José, 26 mar (EFE).- Costa Rica busca prepararse ante las nuevas condiciones climáticas, como el aumento de las temperaturas y una mayor intensidad de sequías y lluvias, que elevan la presión sobre la biodiversidad y la agricultura.
En el marco del Día Mundial del Clima, una fecha para sensibilizar sobre la influencia del clima y el impacto del cambio climático a nivel mundial, los registros históricos del país evidencian un aumento en las temperaturas, lluvias más extremas y una creciente presión sobre el agua y los alimentos.
Frente a esta realidad, el país reconocido internacionalmente por su protección a la biodiversidad, impulsa medidas de adaptación y mitigación, especialmente en las Áreas Silvestres Protegidas.
"Algunos de los efectos del cambio climático ya están generando impactos en los ecosistemas y afectan sensiblemente la biodiversidad. Las modificaciones en la fisiología de las especies, alteraciones en la distribución geográfica de plantas y animales, propagación de enfermedades, cambios en la disponibilidad de alimentos y bajas tasas de reproducción, pueden ser algunos de las consecuencias a mediano plazo", explicó el Ministerio de Ambiente y Energía en su plan para fortalecer la resiliencia climática.
Datos del Instituto Meteorológico Nacional costarricense, indican que desde 1960 la temperatura media anual en el país ha aumentado entre 0,2 y 0,3 °C por década.
Este fenómeno también se refleja en el aumento de la duración y temperatura media de la sequía en verano, el incremento en el número de días y noches cálidos en un 2,5 % y 1,7 %, por década respectivamente, y la disminución en el número de días y noches fríos en 2,2 % y 2,4 %, por década respectivamente.
Por otra parte, desde 1950 se observa un aumento de las precipitaciones extremas, que está fuertemente correlacionado con la temperatura del océano Atlántico tropical y aumento en la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos como inundaciones y sequías, explica el reporte.
En la zona de Llano Grande, en la provincia de Cartago, una región agrícola ubicada en las faldas de la Cordillera Volcánica Central, los impactos son visibles.
Durante una visita de campo de EFE, los agricultores señalaron una prolongación de la época seca, lo que ha afectado la siembra de cultivos como cebolla, papa y zanahoria.
Ahora, los agricultores dependen de la llegada de las lluvias en mayo para retomar el ciclo de producción, en un contexto en donde las variaciones climáticas están marcando el ritmo de la actividad en el país.
Estas cifras revelan que cada vez hay una mayor vulnerabilidad de la población a tener menor disponibilidad de agua, lo que impacta no solo el consumo humano, sino también los ecosistemas, la agricultura y la disponibilidad de los alimentos. EFE
mjb/rao/cpy
(foto)
Últimas Noticias
Mónica García espera que los sindicatos médicos "cumplan" y desconvoquen la huelga después de Semana Santa

López avanza que en la primera quincena de abril se pondrá en marcha la jornada de 35 horas en la AGE

Kuwait confirma daños en su principal puerto comercial tras un ataque con drones y misiles de crucero
Las autoridades locales informan que el ataque al puerto de Shuaij, atribuido a drones y misiles, derivó solamente en pérdidas materiales, mientras que fuentes oficiales aseguran que no se han registrado víctimas y los protocolos de emergencia siguen activos

ADI LGTBI+ exige al COI que "modifique de inmediato su política" sobre la participación de mujeres trans

OMS alerta del riesgo de transmisión comunitaria de mpox a menos que se contengan rápidamente los brotes existentes
La Organización Mundial de la Salud advierte que la propagación de la mpox afecta a todos los continentes, con brotes activos en 17 países africanos y un repunte en Europa, mientras se registra transmisión en ámbitos domésticos y contactos sexuales
