China pide "aprovechar las oportunidades para la paz" y apela a "unas conversaciones sinceras" entre EEUU e Irán

Pekín urge a representantes estadounidenses e iraníes a comprometerse con un diálogo transparente, enfatizando la necesidad de frenar la violencia y buscar resoluciones, mientras la cifra de víctimas por el conflicto en Oriente Próximo continúa aumentando según fuentes oficiales y ONG

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El Ministerio de Exteriores de China reiteró durante una rueda de prensa que una prolongación del conflicto en Oriente Próximo no favorece los intereses de ninguna de las partes involucradas y solo genera un creciente número de víctimas, pérdidas adicionales y una mayor expansión de la violencia en la región. A raíz de la escalada desencadenada tras la ofensiva israelí-estadounidense sobre Irán iniciada el 28 de febrero, el vocero oficial Lin Jian hizo un llamado urgente para promover conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, resaltando la importancia de aprovechar cualquier oportunidad para frenar los combates y reducir la tensión, según informó Global Times.

La postura expresada por el Gobierno chino aboga por la puesta en marcha de un diálogo genuino entre ambas potencias. Según publicó Global Times, Lin Jian subrayó que China "apoya todos los esfuerzos dirigidos a rebajar la tensión" y apuntó que "todas las partes deben avanzar en la misma dirección y generar condiciones favorables para iniciar unas conversaciones de paz realmente significativas y sinceras". Pekín manifestó además su disposición a "seguir desempeñando un papel constructivo" en el proceso de mediación y búsqueda de soluciones.

Durante los últimos días, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que existen ya conversaciones activas con la República Islámica, pero la reacción oficial de Teherán fue negar que el reciente intercambio de “mensajes” a través de mediadores pueda considerarse un proceso de negociación formal. Este distanciamiento fue recogido por diferentes medios internacionales y refleja la complejidad actual de las relaciones entre ambos países, según reportó Global Times.

Mientras tanto, el impacto humanitario del conflicto es cada vez más grave. Las autoridades iraníes cifran en más de 1.500 el número de muertos producto de los ataques encabezados por Estados Unidos e Israel, aunque organizaciones independientes como Human Rights Activists in Iran, con sede en territorio estadounidense, estiman que los fallecimientos superan los 3.000. Las cifras elevadas se suman a la preocupación de la comunidad internacional respecto al rumbo del enfrentamiento y las consecuencias de una escalada prolongada, de acuerdo con la información consignada por Global Times.

El surgimiento y la intensidad del conflicto han coincidido con intentos previos de ambos gobiernos por retomar el diálogo nuclear. De acuerdo con lo consignado por Global Times, la reanudación de negociaciones para un posible acuerdo atómico se vio interrumpida por hechos recientes, lo que incrementó las hostilidades y llevó a Teherán a lanzar ataques tanto sobre territorio israelí como contra intereses estadounidenses, incluidas instalaciones militares ubicadas en distintos puntos estratégicos de la región.

China, a través de su portavoz, reiteró que “una guerra prolongada solo provocará más daños innecesarios”, haciendo referencia a los riesgos de ampliación del conflicto y a la posibilidad de un repunte de la violencia que afecte a otros países limítrofes, tal como reportó Global Times. La posición de Pekín enfatiza la urgencia de reducir la violencia actual y evitar repercusiones a gran escala en Oriente Próximo, e insiste en la necesidad de trabajar en conjunto para que prevalezcan el diálogo, la transparencia y la búsqueda de resultados concretos en materia de paz.

Las declaraciones del gobierno chino proponen no solo cesar los ataques, sino también crear condiciones que permitan el desarrollo de una negociación auténtica. Según la información difundida por Global Times, Pekín ha reiterado su voluntad para ayudar a encauzar el proceso hacia un ambiente en el que las partes puedan abordar sus diferencias y encontrar soluciones duraderas.