Araqchi niega negociaciones con EEUU pero reconoce "mensajes" desde Washington para frenar la guerra

Mientras la tensión en la región aumenta tras la ofensiva liderada por Washington y Tel Aviv, el jefe de la diplomacia iraní rechaza cualquier acercamiento formal, aunque confirma intercambio de comunicados indirectos vía terceros países y exige reparaciones

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El señalamiento de que Irán exige reparaciones por los daños sufridos durante el actual conflicto y reclama un final de la guerra bajo sus propias condiciones introduce un elemento central en las recientes declaraciones del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sobre la postura de su país ante los contactos provenientes de Estados Unidos. Según consignó la agencia IRNA, Araqchi descartó la existencia de negociaciones formales o conversaciones directas con Washington respecto al conflicto desatado tras la ofensiva encabezada por el gobierno estadounidense junto a Israel el pasado 28 de febrero, aunque reconoció el intercambio de mensajes indirectos a través de intermediarios internacionales.

De acuerdo con lo publicado por IRNA, Araqchi afirmó tajantemente que “no ha habido negociaciones ni conversaciones con la parte estadounidense”, perspectiva que reforzó señalando que estos mensajes, aunque recurrentes, no constituyen un proceso de diálogo ni negociación sino simples transmisiones de posturas y advertencias por canales indirectos. El ministro explicó que estos mensajes llegan “a través de nuestros países amigos” y que la respuesta iraní consiste en la reiteración de sus posiciones y en la emisión de advertencias cuando lo consideran necesario.

A lo largo de la entrevista, Araqchi defendió que la política exterior de Teherán se centra en la resistencia y la defensa nacional. Indicó que Irán no tiene voluntad de iniciar una guerra y que busca la finalización del conflicto, siempre bajo términos que eviten la repetición de estos hechos y que sirvan de lección a los adversarios del país. Expresó que Irán quiere que la guerra termine sin un alto el fuego impuesto exteriormente, exigiendo que se garantice la no reiteración de ataques y que los responsables “indemnizen al pueblo iraní por los daños sufridos”. Según detalló IRNA, el ministro enfatizó que cualquier propuesta que no contemple estos puntos será insuficiente para llegar a una solución aceptable para Teherán.

El jefe de la diplomacia iraní también consideró que los mensajes enviados por el gobierno de Estados Unidos a través de diferentes intermediarios representan “una admisión de derrota”, preguntando: “¿Acaso no hablaban antes de una ‘rendición incondicional’? ¿Qué ha pasado ahora que hablan de negociaciones y las exigen?”. IRNA reportó que, en opinión del ministro, estas nuevas posturas reflejan un cambio relevante en la aproximación estadounidense respecto al conflicto, al dejar de insistir en la capitulación iraní y comenzar a buscar vías de contacto, aunque no sean directas.

En relación a la situación en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las zonas consideradas más sensibles del conflicto, Araqchi abordó los acontecimientos recientes sobre el tráfico marítimo. Según reportó IRNA, el ministro negó que el cierre del estrecho haya sido absoluto. Declaró que el paso marítimo solo se restringió para buques de las naciones identificadas como “enemigas”, mientras que para otros barcos, principalmente de países aliados o neutrales, se ha facilitado el paso seguro con la asistencia de las fuerzas armadas iraníes. Araqchi precisó: “No está completamente cerrado, solo para los enemigos. Es natural, estamos en una situación de guerra, es una zona de guerra. No hay razón para permitir el paso de los barcos de nuestros enemigos y sus aliados, pero para otros el paso es libre”.

El ministro también describió cómo las compañías o autoridades portuarias de algunos países propietarios de los buques han solicitado a las autoridades iraníes garantías de paso seguro a través del estrecho de Ormuz. Aquellos países considerados aliados, o por diversas razones justificados para recibir esta asistencia, han contado con el apoyo militar de Irán para cruzar la zona. Araqchi afirmó que el estrecho se ubica en aguas territoriales de Irán y de Omán y, aunque algunos actores internacionales quieran considerarlo aguas internacionales, el gobierno de Teherán reivindica su soberanía sobre ese paso estratégico. IRNA reseñó que, conforme a sus declaraciones, el ejecutivo iraní evalúa la implementación de nuevos acuerdos para asegurar el tránsito seguro en el futuro.

El contexto que rodea estas declaraciones incluye el incremento del precio internacional del petróleo, atribuible en parte a la incertidumbre y la inestabilidad en la región. Al respecto, IRNA detalló que la reciente amenaza del expresidente Donald Trump, quien advirtió sobre posibles ataques a infraestructuras eléctricas iraníes si el estrecho de Ormuz no se abría “plenamente”, incrementó la tensión diplomática y militar. A pesar de haber dado inicialmente un plazo de 48 horas, Trump decidió posponer la orden de ataque por cinco días adicionales, según el desarrollo de los acontecimientos diplomáticos.

El canal estatal Press TV, citado por IRNA, sostuvo que Irán ha recibido una propuesta por parte de Estados Unidos a través de canales diplomáticos variados, aunque fuentes iraníes consideraron que las condiciones propuestas por Washington resultan “excesivas” y alejadas de la realidad sobre el terreno. Según informó IRNA, la postura de las autoridades iraníes ha sido constante en exigir el cese de lo que describen como “agresión y asesinatos” cometidos por Estados Unidos e Israel, así como la garantía de que no se repitan ataques contra objetivos en territorio iraní, mecanismos de reparación de guerra y el reconocimiento internacional de la autoridad de Irán sobre el estrecho de Ormuz.

El escenario regional muestra una escalada diplomática en la que los contactos indirectos entre Washington y Teherán se mantienen activos, pero sin desembocar en negociaciones formales. El intercambio de mensajes, la defensa de la soberanía iraní sobre las rutas marítimas estratégicas y la demanda de reparaciones marcan los elementos centrales del enfoque oficial de Irán ante el vigente conflicto. IRNA ha asegurado que este posicionamiento se mantendrá mientras no se cumplan las condiciones planteadas por las autoridades iraníes, y el papel de los canales diplomáticos alternativos, así como la mediación de terceros países, se mantiene como única vía de contacto en el contexto actual.