La Junta de Paz para Gaza da por "prácticamente completada" la primera fase del plan

Nickolai Mladenov, alto representante para Gaza, confirmó ante el Consejo de Seguridad que se han logrado la liberación de rehenes, el cese de hostilidades y la llegada de ayuda humanitaria, aunque advirtió sobre la gravedad de la crisis sanitaria y económica

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Nickolai Mladenov advirtió durante la sesión del Consejo de Seguridad sobre Palestina que cualquier fracaso en el actual proceso dejaría a la Franja de Gaza dividida, bajo el control militar y administrativo de Hamás en la mitad de su territorio, impactando la vida de dos millones de personas y cerrando la posibilidad de avanzar hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino. Según informó el medio, el alto representante para Gaza indicó que la primera etapa del plan implementado por la Junta de Paz para Gaza alcanza su cumplimiento casi total, después de la liberación de rehenes, el establecimiento del alto al fuego y la llegada inicial de ayuda humanitaria a la región.

Tal como publicó la fuente, Mladenov, también director ejecutivo de la Junta de Paz para Gaza, señaló que, pese a estos avances, la situación en Gaza se mantiene extremadamente difícil. El sistema sanitario enfrenta un colapso completo y la economía permanece paralizada, lo que limita la capacidad de la población para recuperar su vida cotidiana. El diplomático subrayó la necesidad de que el respeto al cese de hostilidades se mantenga como fundamento para cualquier transición futura, y que el cruce fronterizo de Rafá, que conecta Gaza con Egipto, funcione de manera estable para asegurar tanto la entrada de más personas como la de recursos esenciales.

Durante su intervención ante el Consejo, Mladenov afirmó que la primera fase concluyó casi en su totalidad tras superar notables dificultades, con la restauración y posterior ampliación de la ayuda humanitaria y el restablecimiento del flujo de mercancías comerciales. Según consignó el medio, el responsable enfatizó que la aplicación de este plan representa la única vía para lograr la reconstrucción de la Franja y posibilitar el retiro de las fuerzas militares israelíes.

El diplomático detalló que el plan de paz se sostiene en principios como el desarme total de la Franja de Gaza, con la transferencia del control de las armas a la Autoridad Palestina de transición. Explicó que el proceso incluye pasos secuenciados para la entrega y registro de armamento, comenzando con aquellas armas y municiones consideradas más peligrosas, como los cohetes y los explosivos, y continuando con la recogida y el registro del resto de armas personales.

Según reportó la Junta de Paz para Gaza, la verificación completa del proceso de desarme resulta imprescindible antes de que pueda iniciarse la reconstrucción a gran escala. “La reconstrucción solo podrá llevarse a cabo una vez hayan sido certificadas las fases de desarme”, aseguró Mladenov. Agregó que gran parte de la población local exige urgentemente la recuperación de la infraestructura y los hogares destruidos, lo que depende estrechamente del avance en el proceso de desarme.

En sus declaraciones, el alto representante rechazó los argumentos de Israel, que defiende el mantenimiento del control militar como única alternativa viable. Mladenov argumentó, según consignó el medio, que los resultados de los últimos 20 años han mostrado que un desarme verificado y una gobernanza palestina responsable no minan la seguridad. De este modo, insistió en que el plan representa la única propuesta que coordina el desarme, la reconstrucción, una transición civil y la reunificación institucional bajo una secuencia lógica y única.

El diplomático recalcó que persisten asuntos urgentes que requieren atención inmediata. Más allá de mantener el alto el fuego, subrayó la importancia de acelerar soluciones de alojamiento temporal destinadas a la población desplazada forzosamente por el conflicto. Resaltó que miles de personas siguen sin acceso a vivienda adecuada ni servicios básicos debido a la destrucción generalizada y los desplazamientos internos provocados por la violencia.

De acuerdo con la fuente utilizada, Mladenov advirtió sobre las “consecuencias devastadoras” de un posible fracaso en la implementación de este proceso, lo que impediría una salida creíble para la causa palestina. Atribuyó al plan propuesto el mérito de ser el único documento que, aunque imperfecto, logra conectar los diferentes aspectos de la transición –desarme, reconstrucción civil, transición institucional y reunificación política palestina– en un marco integrado de veinte puntos, al que tanto las partes involucradas como la comunidad internacional reconocen como de interés común.

El medio destacó que Mladenov exhortó a que el cruce de Rafá continúe abierto y operativo, facilitando el flujo hacia y desde la Franja, y facilitando la llegada de recursos, bienes y servicios para la población afectada. Asimismo, instó a mantener la cooperación de todas las partes para preservar los avances logrados hasta ahora, dado que la estabilidad depende de mantener abierto el flujo humanitario y comercial.

Mladenov concluyó que el proceso de transición debe ser supervisado por mecanismos de verificación que garanticen el cumplimiento de cada fase del plan. Reiteró la necesidad de respeto y responsabilidad por parte de todos los actores, para avanzar hacia la reconstrucción de Gaza y la reunificación de las estructuras administrativas palestinas, según detalló la fuente.