La expresidenta chilena Bachelet mantiene su candidatura a dirigir la ONU aun sin el apoyo del Gobierno de Kast

Pese al retiro del respaldo chileno, la alta funcionaria anuncia que cuenta con el aval de Brasil y México, destaca la importancia de fortalecer la colaboración internacional y reafirma su intención de aspirar a la Secretaría General

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La retirada del respaldo del Gobierno de Chile a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de Naciones Unidas no ha modificado la postura de la exmandataria. Bachelet, según consignó la agencia Europa Press, señaló que mantiene su intención de aspirar al máximo cargo de la ONU, sosteniendo que continúa contando con el apoyo de Brasil y México, y subrayó la importancia de fortalecer la colaboración internacional en el contexto actual. La ex presidenta emitió un comunicado en el que afirmó: “Agradezco el apoyo y la confianza que el Estado de Chile manifestó inicialmente al presentar públicamente esta candidatura el pasado mes de septiembre y formalizarla en el mes de febrero”, al tiempo que expresó comprensión respecto a que las definiciones de la política exterior “pueden variar con las nuevas administraciones”.

El medio Europa Press detalló que la decisión del relevo en el Ejecutivo chileno, donde José Antonio Kast asumió la presidencia en reemplazo de Gabriel Boric, resultó en la retirada del apoyo a Bachelet. El gobierno de Kast puntualizó que “la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”. Además, informaron que, en vista de la trayectoria de la expresidenta, Chile se abstendrá de brindar respaldo a cualquier otro candidato en la contienda, si Bachelet decide mantener su postulación.

Pese a la nueva posición de La Moneda, Bachelet remarcó su determinación de continuar y explicó que “mi disposición a contribuir en este desafío permanece intacta”. Detalló que colaborará “con los gobiernos de Brasil y México, quienes han postulado mi nombre reafirmando la naturaleza colectiva de este proyecto”. La exmandataria chilena aprovechó su declaración para acentuar diferencias respecto a la visión del Ejecutivo de Kast y sostuvo que “históricamente, Chile ha buscado fortalecer el multilateralismo y ha sido capaz de trascender los ciclos políticos y las coyunturas”. Añadió que “el compromiso con la cooperación internacional, la promoción de la paz y los derechos humanos ha sido un sello que le ha dado prestigio y reconocimiento” al país en el ámbito internacional.

En relación con el reclamo de una ONU renovada, Bachelet afirmó que “en un mundo convulso, marcado por conflictos, desigualdades y profundas incertidumbres, necesitamos una ONU más eficaz, más eficiente y más relevante en el cumplimiento de sus tareas esenciales en materia de paz y seguridad, desarrollo y Derechos Humanos”. Subrayó que “reformar y fortalecer el sistema multilateral no es una consigna; es una necesidad urgente para mejorar la vida de las personas”, en declaraciones reflejadas por Europa Press.

Sobre su motivación personal, la exjefa de Estado expresó que “una candidatura de este nivel nunca es una tarea sencilla”, y que encara el nuevo reto “con responsabilidad y convicción”, motivada por los valores y principios que han guiado su vida pública. Dio cuenta de que, aunque difiere de la actual política exterior chilena, reconoce la prerrogativa del gobierno de turno en la conducción del país y advierte que su visión de Estado es distinta. Señaló que sus esfuerzos estarán orientados a una cooperación internacional que trascienda las diferencias políticas nacionales: “Seguiré trabajando con la mirada puesta en el futuro, como lo he hecho durante toda mi vida, convencida de que los desafíos del siglo XXI requieren de una cooperación generosa que trascienda las legítimas diferencias políticas internas”.

Europa Press recordó que Bachelet, de 76 años, ha ocupado la presidencia de Chile en dos oportunidades, entre 2006 y 2010 y entre 2014 y 2018, y que luego se desempeñó como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022. Su candidatura representa la posibilidad, de confirmarse su elección, de convertirse en la primera mujer al frente de la Secretaría General del organismo en los 80 años de historia de la ONU y la segunda persona oriunda de América Latina en ejercer esa función, después del peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien ocupó la posición entre 1982 y 1991.

El proceso para la selección del próximo Secretario o Secretaria General está en marcha, y António Guterres concluirá su mandato el 31 de diciembre de 2026. La candidatura de Bachelet coincide con un periodo marcado por desafíos globales vinculados a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible y el respeto de los Derechos Humanos, temas que la exmandataria ha destacado como centrales en su plataforma, según reportó Europa Press. La postura de los gobiernos de Brasil y México, quienes mantienen la nominación de Bachelet, se perfila como un intento de proyectar una visión latinoamericana para el liderazgo del sistema multilateral de Naciones Unidas en un momento de creciente complejidad internacional.

El comunicado de la exmandataria también indicó que “el compromiso con la cooperación internacional y la promoción de la paz han sido un sello distintivo de Chile en el escenario global”. Enfatizó la necesidad de que la región latinoamericana tenga un papel más visible en la conducción de Naciones Unidas y señaló que está dispuesta a representar ese interés regional. Las declaraciones de Bachelet fueron emitidas tras la decisión oficial de la administración de Kast y consolidan su voluntad de continuar con la campaña hacia la Secretaría General con el respaldo de naciones clave de la región.