El CTA respalda la decisión de expulsar a Fede Valverde en el derbi madrileño

El organismo arbitral de la federación española sostuvo que la patada a Alex Baena se ajustó a la definición de juego brusco grave, subrayando que la fuerza utilizada en la acción justificaba la tarjeta roja y la decisión tomada en el videoarbitraje

Guardar

El análisis del Comité Técnico de Árbitros (CTA) también incluyó la revisión de una jugada en el partido entre Levante y Real Oviedo, donde se debatió la posibilidad de expulsión de Olasagasti por una entrada sobre Thiago Fernández. El organismo arbitral señaló que, aunque hubo argumentos para considerar la acción como juego brusco debido al punto de contacto y algo de torsión del tobillo, la interpretación de campo identificó la falta como temeraria y se resolvió con tarjeta amarilla. El CTA explicó que la intensidad, la fuerza y el riesgo de lesión en este tipo de acciones suelen ser elementos subjetivos, y que, al no existir un error claro, se avaló la decisión del árbitro y del VAR de mantener la sanción inicial.

Según publicó el medio Europa Press, el CTA también respaldó la expulsión directa de Fede Valverde durante el derbi entre Real Madrid y Atlético de Madrid. La jugada, ocurrida en el minuto 77 del encuentro en el estadio Santiago Bernabéu, involucró una entrada por detrás del centrocampista uruguayo sobre Alex Baena, quien recibió un golpe en el tobillo al no encontrarse el balón en distancia jugable. El árbitro José Luis Munuera Montero mostró la tarjeta roja directa, una decisión que posteriormente ratificó el equipo de videoarbitraje tras comprobar diferentes ángulos de la acción.

El CTA, según consignó Europa Press, justificó la expulsión por entender que Valverde empleó una fuerza superior a la necesaria y sancionó la acción como juego brusco grave. El comunicado del comité resaltó que el contacto, la naturaleza de la entrada y la intensidad del golpe coincidían con los criterios para considerar una jugada de ese tipo como merecedora de expulsión. El espacio ‘Tiempo de revisión’ del CTA detalló que al colegiado le bastó con observar que la patada se produjo cuando el balón resultaba inalcanzable, lo que, unido a la fuerza excesiva, consolidó la decisión de la roja.

Por su parte, la sala VAR confirmó que, tras revisar las imágenes a diferentes velocidades y perspectivas, la acción se ajustaba al concepto de juego brusco grave. De acuerdo con el CTA, el VAR decidió no intervenir porque no vio un error claro ni manifiesto en la resolución original del árbitro de campo. Este respaldo tanto a la decisión en el campo como a la revisión en el VOR fue considerado adecuado por el organismo arbitral.

El CTA también evaluó otras situaciones polémicas del fútbol español en la última jornada. Uno de los casos implicó la sanción de un penalti en el partido entre el Elche y el Mallorca tras una mano de Pedro Bigas. Tras la intervención del VAR, el árbitro acudió al monitor y, tras la revisión, estableció la infracción. El comité se refirió a la Regla 12, que castiga el contacto con la mano o el brazo cuando el jugador amplía de forma antinatural el volumen de su cuerpo. El CTA interpretó que el brazo de Bigas se encontraba en una posición no asociada al movimiento natural tras la jugada, por lo que asumió el riesgo de cometer falta y validó el penalti. Según Europa Press, el comité consideró correcto el accionar del VAR en esta ocasión, ya que la jugada constituyó un error claro y obvio no advertido por el árbitro de campo.

En el análisis del encuentro entre Espanyol y Getafe se abordó una posible mano de Diego Rico en el área local, que inicialmente no fue sancionada por el colegiado. El VAR solicitó una revisión, interpretando que se trataba de una mano penalizable. Luego de observar la jugada en el monitor de revisión, el árbitro sostuvo su decisión original al considerar que el brazo de Rico estaba junto al cuerpo y no incrementó el volumen para evitar una ventaja antirreglamentaria. Otros elementos evaluados fueron la corta distancia del remate y la intención del jugador de retirar el brazo. El CTA, según Europa Press, consideró que la intervención del VAR en este caso resultó incorrecta, ya que la acción no necesitaba corrección y la apreciación arbitral de campo se ajustaba a los criterios internacionales de la IFAB que descartan la punibilidad en esas circunstancias.

Por otro lado, el CTA explicó el razonamiento detrás de sus evaluaciones e intervenciones utilizando los criterios definidos tanto por el Reglamento como por las directrices de la IFAB. La interpretación de las jugadas se fundamentó en el tipo de contacto, la ubicación del balón, y el contexto de la acción, así como en la fuerza, intensidad y riesgo de lesión potencial. Todas las decisiones revisadas por el órgano arbitral y el VAR, tanto ratificadas como corregidas, se alinearon con el principio rector de corregir solamente errores que resulten claros, obvios y manifiestos.

A través de su intervención semanal en el espacio “Tiempo de revisión”, el Comité Técnico de Árbitros de la Real Federación Española de Fútbol clarificó los fundamentos técnicos y normativos detrás de cada una de las jugadas evaluadas en la última jornada, abarcando tanto acciones que derivaron en sanciones como aquellas donde la decisión inicial se mantuvo. Las resoluciones contaron con su justificación en cada caso, según la información difundida por Europa Press y refrendada por los comunicados públicos del CTA.