Japón niega haberse comprometido con EEUU a enviar buques a Oriente Próximo en plena ofensiva contra Irán

Tokio rechaza declaraciones estadounidenses sobre un supuesto acuerdo militar en la región, desmintiendo haber aceptado peticiones de Washington y condicionando cualquier posible despliegue japonés a la firma de una tregua total en la zona del conflicto

Guardar
Imagen K6WPPMRWEZHYHEWOJ3CKCVTNQA

El ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, indicó que Japón solo valoraría desplegar su Fuerza Marítima de Autodefensa en el estrecho de Ormuz para actividades de desminado en caso de que se firme un cese al fuego completo entre las partes en conflicto. Motegi aclaró que el posible envío de buques japoneses se plantea como una medida estrictamente hipotética, siempre supeditada a la existencia de condiciones de seguridad estables, y evocó el precedente de 1991, cuando unidades navales japonesas participaron en operaciones de desminado en el golfo Pérsico tras la proclamación de un alto el fuego en la Guerra del Golfo.

De acuerdo con información publicada por el diario The Japan Times, el Gobierno japonés desmintió el lunes la existencia de un compromiso con Estados Unidos para enviar buques de guerra a Oriente Próximo en el contexto de la escalada militar en la región. Esta aclaración se produjo luego de que el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, afirmara que Japón había accedido a tal solicitud durante la visita de la primera ministra nipona a Washington, donde se reunió con el presidente Donald Trump.

Según consignó The Japan Times, Waltz declaró ante la cadena CBS que “la primera ministra japonesa se ha comprometido con el hecho de enviar parte de su Armada”, haciendo referencia a la reciente cumbre celebrada en la Casa Blanca. Waltz respaldó este argumento destacando que “el 80% de lo que sale del Golfo va hacia Asia”, en alusión a la importancia estratégica del paso marítimo tanto para la economía regional como global, y a la expectativa estadounidense de apoyo de sus aliados asiáticos ante el actual escenario de tensión con Irán.

Sin embargo, el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, rechazó de forma categórica estas afirmaciones durante una rueda de prensa. “Eso no es verdad”, sostuvo Kihara, desmintiendo cualquier acuerdo previo entre Tokio y Washington para el despliegue naval japonés. Kihara puntualizó que la postura japonesa se fundamenta en restricciones legales internas que impiden tomar decisiones de este tipo sin cumplir condiciones estrictamente definidas, y detalló que la primera ministra proporcionó una explicación exhaustiva al presidente Trump acerca de los límites legales de Japón en cuestiones de defensa y despliegue militar en el extranjero.

El medio The Japan Times detalló que durante la cumbre en la Casa Blanca, Trump buscó obtener compromisos más definidos por parte de Japón en cuanto a contribuciones de carácter militar en la región del Golfo, propuesta ante la que la delegación japonesa reiteró su posición tradicional basada en las leyes internas del país. Takaichi, en representación del Gobierno nipón, insistió en que Japón no puede involucrarse en operaciones de esa naturaleza bajo el actual marco legal y subrayó la importancia del respeto al ordenamiento jurídico japonés para cualquier decisión relacionada con despliegues militares internacionales.

Ante la posibilidad de operar en el estrecho de Ormuz, Motegi advirtió que únicamente se evaluaría una actuación japonesa si un alto el fuego pleno conduce a la necesidad de realizar tareas de desminado, citando las palabras del propio ministro durante un programa de televisión: “Esto es puramente hipotético, pero si se estableciera un alto el fuego y las minas navales representaran un obstáculo, creo que sería algo a considerar”.

Las capacidades de la Fuerza Marítima de Autodefensa para este tipo de misiones se remontan a su experiencia en 1991, cuando participó en la limpieza de minas navales en el golfo Pérsico luego de que las hostilidades cesaran oficialmente y se negociara un acuerdo de paz temporal en la región. Según publicó The Japan Times, la Armada japonesa cuenta con un historial sólido en materia de desminado y sus efectivos han sido reconocidos internacionalmente por su preparación y destreza en este campo.

La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero, dejó hasta el momento cerca de 1.500 víctimas mortales en territorio iraní, un contexto que eleva la presión sobre gobiernos aliados de Washington para proporcionar apoyo logístico o militar en Oriente Próximo. De acuerdo con The Japan Times, Tokio permanece firme en su negativa a comprometerse más allá de lo permitido por su legislación doméstica, reiterando que cualquier despliegue dependería exclusivamente de la evolución del conflicto y del establecimiento previo de una tregua total en la región.

La situación refleja el delicado equilibrio que mantiene Japón entre sus alianzas internacionales y sus restricciones legales en materia de defensa, marco dentro del cual el Gobierno nipón ha optado por priorizar las garantías de seguridad, la legalidad interna y la estabilidad regional como requisitos ineludibles para cualquier participación militar fuera de sus fronteras, según informaciones recogidas y difundidas por The Japan Times.